165 Revista Científica Multidisciplinar https://revistasaga.org/ e-ISSN 3073-1151 Enero-Marzo , 2026 Vol. 3 , Núm. 1 , 165-177 https://doi.org/10.63415/saga.v3i1.335 Artículo de Investigación . Narrar para aprender: la autoetnografía como camino de transformación docente universitaria Narrating to Learn: Autoethnography as a Pathway to Transformation in University Teaching Narrar para aprender: a autoetnografia como caminho de transformação docente universitária Máximo Abel Ramírez Chávez 1 ​ ​, Eduardo Díaz Ocampo 1 ​ ​, Oscar Fabian Moncayo Carreño 1 ​ ​, Juan Carlos Cano Intriago 1 ​ ​ 1 Universidad Técnica Estatal de Quevedo, Avenida Quito km 1 1/2 vía a Santo Domingo de los Tsáchilas, en la ciudad de Quevedo, provincia de Los Ríos, Ecuador Recibido : 2025-12-15 / Aceptado : 2026-01-20 / Publicado : 2026-01-30 RESUMEN El presente artículo analiza la experiencia formativa de cuatro docentes de la Universidad Técnica Estatal de Quevedo (UTEQ) en el marco del curso internacional Métodos Activos de Enseñanza y Aprendizaje, realizado en la Universidad Federal de Viçosa (UFV), Brasil, en octubre de 2025. A partir del enfoque autoetnográfico, se reflexiona sobre el proceso de transformación docente a través de la escritura y la narración de la propia experiencia educativa. La autoetnografía se asume aquí no solo como un método de investigación, sino como una pedagogía narrativa que convierte la vivencia en conocimiento, el aula en un espacio de autoconciencia y la escritura en ​una práctica de aprendizaje. Los resultados evidencian que narrar permite aprender: escribir sobre lo vivido activa la reflexión, la emoción y la autocrítica pedagógica. El estudio propone un modelo de formación docente que integra la experiencia personal con la teoría educativa, generando procesos de desarrollo profesional más humanos, críticos y transformadores. Palabras clave: autoetnografía; formación docente; narrativas educativas; aprendizaje reflexivo; pedagogía universitaria; innovación ABSTRACT This article analyzes the training experience of four professors from the Technical State University of Quevedo (UTEQ) during the international course Active Teaching and Learning Methods, held at the Federal University of Viçosa (UFV), Brazil, in October 2025. Through an autoethnographic approach, it reflects on the process of teacher transformation through writing and narrating personal educational experience. Autoethnography is conceived not only as a research method but also as a narrative pedagogy that turns lived experience into knowledge, the classroom into a space for self- awareness, and writing into a form of learning. The results show that to narrate is to learn: writing about one’s own experience activates reflection, emotion, and pedagogical self-criticism. The study proposes a model of teacher training that integrates personal experience with educational theory, generating more human, critical, and transformative professional development processes. keywords : autoethnography, teacher education, educational narratives, reflective learning, higher education, innovation RESUMO O presente artigo analisa a experiência formativa de quatro docentes da Universidade Técnica Estatal de Quevedo (UTEQ), no âmbito do curso internacional Métodos Ativos de Ensino e Aprendizagem, realizado na Universidade Federal de Viçosa (UFV), Brasil, em outubro de 2025. A partir da abordagem autoetnográfica, reflete-se sobre o processo de
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 166 transformação docente por meio da escrita e da narração da própria experiência educativa. A autoetnografia é assumida aqui não apenas como ​um método de pesquisa, mas como uma pedagogia narrativa que converte a vivência em conhecimento, a sala de aula em um espaço de autoconsciência e a escrita em uma prática de aprendizagem. Os resultados evidenciam que narrar permite aprender: escrever sobre o vivido ativa a reflexão, a emoção e a autocrítica pedagógica. O estudo propõe um modelo de formação docente que integra a experiência pessoal à teoria educacional, gerando processos de desenvolvimento profissional mais humanos, críticos e transformadores. palavras-chave : ​autoetnografia; formação docente; narrativas educativas; aprendizagem reflexiva; pedagogia universitária; inovação Forma sugerida de citar (APA): Ramírez Chávez, M. A., Díaz Ocampo, E., Moncayo Carreño, O. F., & Cano Intriago, J. C. (2026). Narrar para aprender: la autoetnografía como camino de transformación docente universitaria. Revista Científica Multidisciplinar SAGA, 3(1), 165-177. https://doi.org/10.63415/saga.v3i1.335 Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons de Atribución No Comercial 4.0 INTRODUCCIÓN El aprendizaje del docente no termina en el aula: comienza en ella. La enseñanza, cuando se vuelve rutina, pierde su potencia transformadora; pero cuando se convierte en experiencia narrada, recupera su sentido humano. En la actualidad, la educación universitaria enfrenta el desafío de reconstruir la identidad docente en medio de escenarios globales de cambio, tecnologización y pérdida de significado. El curso Métodos Activos de Enseñanza y Aprendizaje, desarrollado por la Universidad Federal de Viçosa (UFV) en convenio con la Universidad Técnica Estatal de Quevedo (UTEQ), ofreció a los docentes ecuatorianos una experiencia de inmersión pedagógica donde la autoetnografía se presentó como una herramienta vital para comprender la docencia desde adentro, desde la emoción y la memoria. En este contexto, el presente estudio busca responder dos preguntas fundamentales: 1. ¿De qué manera la práctica autoetnográfica permite a los docentes universitarios reflexionar y transformar su propio quehacer educativo? 2. ¿Cómo la escritura narrativa puede convertirse en una estrategia de aprendizaje, investigación y desarrollo profesional en la docencia universitaria? La importancia de este estudio radica en su propuesta de redefinir la formación docente no desde la capacitación técnica, sino desde la introspección crítica y la narración pedagógica. Autores como Ellis, Adams y Bochner (2020), Hernández (2023) y Morán (2021) coinciden en que narrar la experiencia constituye una vía legítima de conocimiento, donde la subjetividad no es un obstáculo, sino una fuente de sentido. Asimismo, este artículo se inscribe en el marco del proyecto institucional de cooperación UFV UTEQ ​(Brasil Ecuador), que promueve la innovación docente mediante el intercambio de experiencias y la sistematización de prácticas reflexivas. La autoetnografía, en este caso, se convierte en un espejo que devuelve a los docentes su propia imagen en proceso de cambio. Como sostiene Freire (2022), “nadie se educa solo; los hombres se educan entre sí mediatizados por el mundo”. Desde esa mirada, narrar lo vivido en la práctica docente no es un ejercicio solitario, sino un acto de encuentro, de diálogo entre ​la experiencia individual y la cultura institucional. Este artículo, por tanto, busca mostrar cómo la autoetnografía se transforma en un camino de aprendizaje y conciencia profesional, capaz de generar conocimiento desde la experiencia, emoción desde la reflexión y transformación desde la escritura.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 167 La autoetnografía: entre la experiencia y la ciencia La autoetnografía surge como una metodología que une lo personal y lo cultural, lo narrativo y lo analítico. Según Ellis, Adams y Bochner (2020), la autoetnografía es una forma de investigación cualitativa en la que el investigador utiliza su experiencia personal como vía para comprender los fenómenos sociales y educativos. No se trata de contar la vida por contarlo, sino de interpretarla, contextualizarla y convertirla en conocimiento compartido. A diferencia de la etnografía tradicional, donde el investigador observa a “los otros”, la autoetnografía invita a observarse a sí mismo dentro de un contexto social determinado. En el ámbito educativo, esta perspectiva permite reflexionar sobre la práctica docente como experiencia situada, atravesada por emociones, tensiones, logros y aprendizajes. Para Bochner y Adams (2022), el valor de la autoetnografía radica en su capacidad para transformar la vivencia en testimonio crítico y la escritura en acto pedagógico. Escribir sobre la docencia no es un ejercicio de memoria, sino un proceso de resignificación de lo vivido: el aula se convierte en espejo, y la palabra, en herramienta de autocomprensión. ​La autoetnografía rompe con ​el mito de la objetividad absoluta, proponiendo un conocimiento encarnado, sensible y ético. ​Como plantea Hernández (2023), “narrar la experiencia docente es politizar la emoción, es darle voz al sujeto que enseña y aprende al mismo tiempo”. Así, la investigación deja de ser distante para volverse humana y comprometida con la realidad de quienes educan. La docencia universitaria como práctica reflexiva El acto de enseñar implica una constante interacción entre teoría, práctica y emoción. Schön (2020) sostiene que el docente profesional es aquel que reflexiona “en” y “sobre” la acción, convirtiendo su práctica cotidiana en fuente de conocimiento. Esta idea se conecta directamente con la autoetnografía, que promueve la metacognición docente, es decir, la capacidad de pensar sobre la propia manera de enseñar. En la educación superior latinoamericana, donde predominan aún esquemas tradicionales de transmisión del conocimiento, la docencia reflexiva se convierte en una forma de resistencia y renovación pedagógica. Zabalza (2020) enfatiza que la profesionalización docente exige autoconciencia y disposición permanente al cambio; el maestro que no se observa a sí mismo repite sin transformar. ​Desde esta perspectiva, la autoetnografía no solo es un método de investigación, sino una estrategia de formación continua, que permite a los docentes reconstruir su identidad profesional a partir de la experiencia vivida, la memoria y la emoción. Narrar como forma de aprender El acto de narrar constituye una herramienta cognitiva y emocional fundamental para la construcción de conocimiento. Bruner (2021) señala que el ser humano comprende el mundo a través de relatos, y que las narrativas configuran nuestra manera de pensar y de aprender. En la docencia, narrar permite articular la experiencia con la teoría, conectar el hacer con el sentir y dar sentido al proceso educativo. Durante el curso en la UFV, los docentes ecuatorianos experimentaron la escritura reflexiva como parte de su proceso formativo. Cada día, a través de diarios, conversaciones y bitácoras, construyeron pequeñas narrativas que fueron revelando sus propias transformaciones. En esas escrituras emergieron dudas, miedos, emociones y descubrimientos; en ellas, la práctica se volvió palabra y la palabra, conocimiento. La escritura autoetnográfica se convierte entonces en una práctica pedagógica en sí misma: enseñar es narrar, y narrar es aprender. Cuando el docente narra su vivencia, se vuelve sujeto y objeto de su propio aprendizaje, reconociendo que la educación no solo transmite saberes, sino que forma sensibilidades.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 168 Emoción, memoria y aprendizaje La autoetnografía no puede separarse de la emoción, porque toda narración implica recordar, sentir y resignificar. Los aportes de la neuroeducación han confirmado que la emoción es la puerta de entrada al aprendizaje. Tokuhama-Espinosa (2020) y Sousa (2022) sostienen que los recuerdos significativos están ligados a emociones intensas y que el cerebro aprende mejor cuando el sujeto se siente implicado afectivamente. En el contexto universitario, reconocer la emoción como parte legítima del conocimiento implica desmontar la dicotomía razón sentimiento. Los docentes que participaron en el curso UFV UTEQ comprendieron que la docencia es un acto emocionalmente inteligente: enseñar no es solo transferir información, sino acompañar procesos humanos. La emoción no distrae, enseña. Cuando uno escribe sobre lo vivido, el cerebro y el corazón dialogan, y ahí ocurre el verdadero aprendizaje. La autoetnografía, en este sentido, integra los hallazgos de la neuroeducación con los principios humanistas de la pedagogía crítica. La memoria se convierte en recurso didáctico, y el recuerdo, en materia prima del aprendizaje transformador. Autoetnografía y metodologías activas: un vínculo emergente Durante el curso en Brasil, la autoetnografía se ​articuló con las metodologías activas de enseñanza. ​El Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), el Aprendizaje Basado en Retos (ABR) y el Aula Invertida fueron abordados no solo como técnicas, sino como experiencias narrables. Esta integración demostró que las metodologías activas encuentran en la autoetnografía un espacio de reflexión profunda: permiten al docente analizar cómo enseña, por qué enseña y cómo aprende a enseñar. El relato, entonces, se convierte en el espacio donde la práctica se teoriza y la teoría se humaniza. La autoetnografía docente, como la denominan Adams, Holman Jones y Ellis (2022), tiene un poder transformador: promueve la conciencia crítica, la empatía y la construcción colectiva del saber pedagógico. En este sentido, el aprendizaje activo no solo se refiere a los estudiantes, sino también a los profesores que aprenden a partir de su propia historia. La mirada latinoamericana: narrar desde el sur La autoetnografía latinoamericana se distingue por su dimensión social y emancipadora. Mientras que en el Norte global suele centrarse en la identidad individual, en América Latina se ha convertido en una herramienta de resistencia epistemológica, que reivindica la voz del docente como sujeto histórico y político. Hernández ​(2023) y Porto-Gonçalves (2021) coinciden en que narrar desde el sur implica romper el silencio impuesto por los modelos coloniales del saber, reconociendo la experiencia local como fuente válida de conocimiento. ​En este contexto, la autoetnografía no ​solo describe, sino que interpela: cuestiona los sistemas educativos, las jerarquías académicas y los discursos tecnocráticos que deshumanizan la enseñanza. El docente latinoamericano, al narrarse, recupera su protagonismo. Ya no es un ejecutor de políticas educativas externas, sino un intelectual que produce teoría desde su práctica cotidiana. En este sentido, el proyecto UFV UTEQ se inserta en la corriente de una pedagogía latinoamericana del reconocimiento y la autoconciencia. METODOLOGÍA El presente estudio adopta un enfoque cualitativo autoetnográfico, sustentado en la narración reflexiva de la experiencia vivida por los docentes participantes del curso Métodos Activos de Enseñanza y Aprendizaje, desarrollado en la Universidad Federal de Viçosa (UFV), Brasil, entre el 6 y el 15 de octubre de 2025, en convenio con la
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 169 Universidad Técnica Estatal de Quevedo (UTEQ), Ecuador. La elección de la autoetnografía responde a la necesidad de convertir la experiencia docente en objeto de conocimiento, reconociendo que el aprendizaje profesional ocurre también en el terreno emocional, simbólico y relacional. Siguiendo a Ellis, Adams y Bochner (2020), la autoetnografía combina la autobiografía con la etnografía, permitiendo que los sujetos reflexionen sobre sus propias vivencias en relación con contextos culturales, institucionales y pedagógicos más amplios. Enfoque y propósito Este estudio se enmarca en el paradigma interpretativo y narrativo, en el que el conocimiento no se descubre, sino que se construye mediante la interpretación de significados. Su propósito fue explorar cómo la escritura reflexiva y la narración de la experiencia formativa contribuyen a la transformación docente, entendida como un proceso de autoconciencia, aprendizaje y cambio pedagógico. El método autoetnográfico, en este caso, no solo fue un medio de análisis, sino también una práctica educativa en sí misma, ya que cada docente elaboró su narrativa como parte del propio proceso de aprendizaje. Como afirman Adams, Holman Jones y Ellis (2022), escribir auto etnográficamente es aprender a escucharse y a reconocerse como sujeto de saber. Participantes El estudio estuvo conformado por tres docentes universitarios de la UTEQ, con experiencia profesional entre 10 y 25 años, pertenecientes a distintas áreas del conocimiento, pero unidos por un mismo interés en la innovación educativa: - Dr. Máximo Ramírez Chávez, profesor en Ciencias Sociales - Dr. Eduardo Díaz Ocampo, Vicerrector Académico de la UTEQ - Dr. Oscar Moncayo Carreño, profesor en Economía y Finanzas. - MSc. Juan Carlos Cano Intriago, profesor en Ciencias de la producción. Los participantes no fueron objeto de estudio, sino sujetos conscientes del proceso investigativo. ​Cada uno construyó su propio relato, a la vez que contribuyó a la reflexión colectiva, configurando una narrativa coral que integra distintas miradas de ​una misma vivencia formativa. Contexto del estudio El curso desarrollado en la UFV abordó diversas metodologías activas de enseñanza: - Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), - Aprendizaje Basado en Retos (ABR), - Aula Invertida, - Clases Cerebralmente Amigables (CCA), La autoetnografía como herramienta de reflexión pedagógica. Estas estrategias fueron vivenciadas a través de talleres prácticos, actividades grupales, simulaciones y ejercicios reflexivos. El proceso permitió a los docentes ecuatorianos sumergirse en la experiencia del aprendizaje activo, no como espectadores, sino como protagonistas. La estancia académica se complementó con espacios interculturales, visitas institucionales y conversatorios, que enriquecieron la comprensión del ​contexto educativo brasileño y fortalecieron los lazos de cooperación entre ambas universidades. Técnicas de recolección de información El proceso de investigación combinó tres estrategias fundamentales, que garantizan la riqueza y triangulación de los datos: Diarios reflexivos personales: Cada docente mantuvo un registro diario de experiencias, emociones y aprendizajes durante los diez días del curso. Estos escritos se convirtieron en la principal fuente de análisis, al revelar los procesos internos de cambio y comprensión pedagógica. Conversatorios grupales postformación: Una vez de regreso en Ecuador, los docentes realizaron sesiones de diálogo y co- reflexión, donde compartieron sus escritos,
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 170 discutieron hallazgos comunes y elaboraron una narrativa colectiva sobre la experiencia. Análisis documental: Se revisaron los materiales académicos del curso, presentaciones, lecturas y guías proporcionadas por los facilitadores brasileños, a fin de contextualizar las experiencias en el marco teórico ​de las metodologías activas. Esta combinación permitió que la experiencia fuese abordada desde tres planos: el individual, el colectivo y el teórico, asegurando una visión integral de la vivencia formativa. Procedimiento de análisis El análisis de los datos siguió la propuesta de Braun y Clarke (2022) para el análisis temático, adaptada a la naturaleza narrativa del estudio. El procedimiento se desarrolló en cuatro fases principales: 1. Inmersión en las narrativas: lectura atenta de los diarios ​y relatos personales para identificar fragmentos significativos. 2. Codificación inicial: subrayado de expresiones relacionadas con la reflexión, la emoción, la práctica docente y la identidad profesional. 3. Agrupamiento temático: organización de los códigos en categorías interpretativas comunes. 4. Redacción de meta-narrativas: integración de los hallazgos en un relato analítico colectivo que sintetiza las voces de los cuatro docentes. De este proceso emergieron cuatro categorías principales que articulan la experiencia autoetnográfica: - El aula como espejo de la experiencia. - Narrar para comprenderse. - Emoción, memoria y aprendizaje. - La escritura como acto pedagógico. Estas categorías se desarrollan en la sección de resultados, evidenciando cómo la escritura narrativa se convierte en un camino de aprendizaje y transformación docente. Criterios de rigor y validez A diferencia de la investigación positivista, el rigor en la autoetnografía se mide por la autenticidad, coherencia y resonancia de los relatos. Se adoptaron los criterios propuestos por Ellis (2020) y Chang (2021): - Credibilidad, garantizada por la honestidad reflexiva de los autores. - Transferibilidad, mediante la contextualización de las experiencias en el entorno latinoamericano. - Dependencia, gracias a la coherencia entre los relatos personales y la narrativa colectiva. - Confirmabilidad, a través de la revisión cruzada de los textos entre ​los propios autores. Cada participante autorizó el uso de sus narraciones con fines académicos y científicos, respetando los principios éticos de confidencialidad, consentimiento informado y respeto a la integridad personal y profesional. Consideraciones éticas La investigación se desarrolló bajo el marco ético de la Facultad de Ciencias Sociales, Económicas y Financieras (UTEQ), siguiendo los lineamientos de la investigación educativa cualitativa. Se privilegió una ética del cuidado y del respeto mutuo, reconociendo que las emociones y las experiencias compartidas son parte legítima del proceso académico. Escribir sobre uno mismo no es un acto de vanidad, sino de responsabilidad. Uno se narra para entender lo que enseña y para enseñar lo que ha comprendido. (Reflexión colectiva, Moncayo, 2025). ​ La autoetnografía, en consecuencia, se concibió como un ejercicio ético y pedagógico: una forma de cuidar el conocimiento mientras se lo construye. RESULTADOS El análisis autoetnográfico de las narraciones elaboradas por los docentes
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 171 ecuatorianos permitió identificar cuatro núcleos interpretativos que reflejan el modo en que la escritura, la emoción y la reflexión se convirtieron en ejes de transformación pedagógica. ​Cada categoría expresa una dimensión del proceso vivido: la mirada hacia adentro, el diálogo con la práctica, la comprensión de la emoción y la escritura como medio de aprendizaje. El aula como espejo de la experiencia La primera categoría emergente se vincula con la capacidad del docente para verse reflejado en su propia práctica. Durante el curso en la UFV, los participantes descubrieron que el aula no solo es un espacio físico donde se enseña, sino también un territorio de autoconocimiento. La interacción con metodologías activas y la vivencia compartida les permitió observar sus hábitos, resistencias y fortalezas. “Me vi a mí mismo en cada dinámica. En la forma en que escuchaba, en cómo quería intervenir, en cómo a veces dominaba el espacio sin querer. Aprendí que mi aula es mi espejo. (Diario reflexivo, Ramírez, 2025) Para este autor referencialidad constituye el punto de partida de la autoetnografía docente. Como señala Hernández (2023), la transformación pedagógica comienza cuando el profesor se reconoce ​como sujeto de su propio aprendizaje. El aula deja de ser un escenario para volverse un espejo donde cada gesto, cada silencio y cada mirada revelan el tipo de educador que se es y el que se desea ser. El curso UFV UTEQ permitió a los participantes vivenciar esta experiencia de manera concreta: al participar en dinámicas de aula invertida, ABP o ABR, experimentaron la vulnerabilidad del estudiante, comprendiendo lo que significa aprender en la incertidumbre. Ese “darse cuenta” marcó el inicio de u na pedagogía más empática, donde enseñar y aprender son procesos inseparables. Narrar para comprenderse La segunda categoría se refiere al poder de la narración como herramienta de comprensión y transformación. A través de los diarios reflexivos y las sesiones de coanálisis, los docentes encontraron en la escritura un medio para ordenar pensamientos, resignificar experiencias y descubrir sentidos ocultos. “Al escribir, entendí cosas que no había visto cuando las vivía. La escritura me obligó a detenerme, a escucharme, a ser honesto conmigo mismo.” (Bitácora, Cano, 2025) Narrar permitió a los docentes hacer visible el aprendizaje invisible, ese que ocurre entre emociones, dudas y certezas. La narrativa actuó como un dispositivo de autorregulación cognitiva y emocional, fortaleciendo la autocomprensión profesional. En términos de Bruner (2021), narrar es una forma de pensar; en términos de docencia, una manera de aprender a enseñar. La escritura narrativa se consolidó como práctica reflexiva permanente: los participantes comenzaron a incorporarla en su quehacer académico, ya sea como estrategia de evaluación, autoobservación o investigación. En palabras de Bochner y Adams (2022), el texto autoetnográfico no busca demostrar, sino conmover; no pretende objetivar, sino comprender. En la vivencia UFV UTEQ, la escritura adquirió un valor simbólico: fue una pedagogía del reconocimiento. Reconocerse fue el primer paso para transformarse. “No sabía cuánto había aprendido hasta que lo escribí. La escritura fue mi espejo y mi maestro.” (Diario reflexivo, Moncayo, 2025) Emoción, memoria y aprendizaje La tercera categoría profundiza en la relación entre emoción y aprendizaje, un hallazgo transversal en todas las narrativas. Los docentes identificaron que la dimensión emocional, tradicionalmente invisibilizada en la academia, es en realidad el motor de la comprensión profunda.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 172 Las actividades del curso, basadas en las Clases Cerebralmente Amigables (CCA), generaron un ambiente emocional positivo, donde la curiosidad, la alegría y la empatía activaron procesos cognitivos duraderos. Los participantes coincidieron en que aprender con emoción cambia la calidad del conocimiento: se recuerda mejor lo que se vive con intensidad afectiva. “Nunca olvidaré las dinámicas donde reímos y aprendimos al mismo tiempo. La emoción fue el hilo conductor del aprendizaje.” (Bitácora, Ramírez, 2025) Desde la perspectiva de la neuroeducación, este resultado es coherente con los aportes de Tokuhama-Espinosa (2020) y Sousa (2022), quienes demuestran que la emoción positiva favorece la plasticidad neuronal y la consolidación de la memoria a largo plazo. La autoetnografía permitió registrar esas emociones y comprender su papel en la formación docente. En la revisión de los diarios, la emoción se reveló como memoria pedagógica. Los relatos mostraron que recordar lo vivido no solo evoca el pasado, sino que reactiva el aprendizaje y da sentido al presente. De este modo, la memoria se convierte en material didáctico: una fuente de aprendizaje y autorregulación profesional. “Entendí que enseñar sin emoc ión es como escribir sin tinta: hay gesto, pero no sentido.” (Reflexión colectiva, 2025) El descubrimiento de la emoción como motor del aprendizaje contribuyó a redefinir la identidad docente, aproximándola a una ética del cuidado y de la presencia, en línea con las ideas de Noddings (2021) sobre la educación como acto relacional. La escritura como acto pedagógico La última categoría sintetiza las anteriores: la escritura se convierte en práctica educativa. Durante el proceso autoetnográfico, los docentes comprendieron que escribir sobre la enseñanza no solo documenta lo vivido, sino que produce conocimiento nuevo. Cada línea escrita se transformó en una acción pedagógica, en un modo de enseñar(se) a través del lenguaje. “Cuando escribim os sobre lo que enseñamos, estamos enseñando de nuevo, pero con más conciencia.” (Bitácora colectiva UFV UTEQ, 2025) Esta categoría coincide con los planteamientos de Ellis (2020), quien define la autoetnografía como una forma de “escritura evocativa”, donde el relato moviliza tanto al autor como al lector. En el caso de los docentes ecuatorianos, escribir se volvió un ejercicio de libertad intelectual y emocional, una manera de reconciliar la teoría con la práctica, el conocimiento con la experiencia. A partir de esta vivencia, los participantes propusieron incorporar la escritura reflexiva como parte de la formación continua docente en la UTEQ, sugiriendo la creación de un Taller Permanente de Narrativas Educativas que fomente la investigación desde la propia práctica. La escritura, en este contexto, no solo fue medio de expresión, sino espacio de transformación. Como afirma Freire (2022), “la palabra verdadera transforma el mundo”. Los docentes encontraron en la palabra escrita una forma de decirse, de pensarse y de proyectarse hacia una docencia más humana, sensible y comprometida con la realidad social. Síntesis interpretativa Las cuatro categorías convergen en una idea central: Narrar es aprender. La autoetnografía permitió a los ​docentes ecuatorianos reconfigurar su identidad profesional, reconocer sus emociones, teorizar su práctica y construir comunidad a través del relato. El proceso vivido confirmó que la transformación educativa no comienza con políticas ni manuales, sino con la capacidad del docente para mirarse, narrarse y repensarse.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 173 DISCUSIÓN Los resultados del estudio revelan una transformación profunda en la comprensión del aprendizaje docente, confirmando que la autoetnografía no solo es un método de investigación, sino una forma de formación profesional. Esta discusión interpreta los hallazgos a la luz de la teoría educativa contemporánea y de los aportes latinoamericanos que abogan por una pedagogía crítica, humanista y reflexiva. La docencia reflexiva: del hacer al comprender El descubrimiento d e “el aula como espejo de la experiencia” se alinea con las ideas de Donald Schön (2020), quien concibe al docente como un profesional reflexivo capaz de pensar “en” y “sobre” su acción. La práctica educativa deja de ser rutinaria cuando el profesor convierte la experiencia en objeto de análisis y se pregunta por los sentidos de lo que hace. Durante la vivencia UFV UTEQ, los participantes aplicaron esta mirada introspectiva y reflexiva: aprender a verse fue aprender a cambiar. La reflexión emergió como ​una habilidad metacognitiva que permitió repensar la relación con los estudiantes y con el propio acto de enseñar. En este sentido, la docencia reflexiva se conecta con la autoetnografía en tanto ambas comparten una lógica de pensamiento circular: observar, escribir, comprender y transformar. La narrativa se convierte así en una práctica epistemológica que da estructura al pensamiento pedagógico (Bruner, 2021). La narrativa como epistemología del aprendizaje Los docentes descubrieron que la escritura no es un ejercicio complementario, sino una forma de pensar y aprender. Jerome Bruner (2021) sostiene que la mente humana organiza la experiencia en forma de relatos, y que la narrativa no solo expresa, sino que construye conocimiento. En la ​experiencia analizada, escribir permitió a los docentes resignificar la práctica y convertirla en teoría. Ellis, Adams y Bochner (2020) subrayan que la autoetnografía transforma la vivencia en texto y el texto en saber compartido. Esto fue evidente en los diarios y bitácoras producidos por los participantes, donde la palabra se transformó en una herramienta de autocomprensión profesional. Desde esta perspectiva, la narrativa funciona como una epistemología del aprendizaje, donde la reflexión personal genera conocimiento pedagógico legítimo. La voz del docente, antes subordinada a discursos externos, se convierte en fuente de producción académica. Tal como propone Hernández (2023), escribir desde la experiencia es una forma de resistencia frente a la ​tecnocracia educativa: narrar es recuperar la humanidad del aula. La emoción como principio pedagógico El hallazgo sobre la emoción, la memoria y el aprendizaje confirma la validez de los postulados de la neuroeducación. Investigaciones recientes de Tokuhama- Espinosa (2020) y Sousa (2022) demuestran que el aprendizaje significativo depende de la activación emocional positiva, ya que las emociones modulan la atención, la motivación y la consolidación de la memoria a largo plazo. En la experiencia UFV UTEQ, las dinámicas emocionales risa, sorpresa, empatía se convirtieron en elementos estructurales del proceso formativo. Los docentes comprendieron que la emoción no es una distracción, sino un catalizador del aprendizaje. Esta visión coincide con la ética del cuidado planteada por Nel Noddings (2021), quien argumenta que enseñar es un acto relacional basado en la atención, la empatía y el compromiso humano. Desde el punto de vista de la autoetnografía, las emociones registradas en los relatos no son simples anécdotas, sino datos que revelan el
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 174 modo en que el conocimiento se entrelaza con la vida. Como afirma Ellis (2020), las emociones son la evidencia más veraz de los procesos de aprendizaje significativos. La escritura como acto político y pedagógico La categoría “la escritura como acto pedagógico” refleja que narrar es también un acto político, en tanto devuelve la voz al docente como productor de conocimiento. Bochner y Adams (2022) destacan que la escritura evocativa desafía ​la neutralidad científica tradicional al situar la experiencia personal como fuente legítima de verdad. En el contexto latinoamericano, Hernández (2023) y Porto-Gonçalves (2021) sostienen que la autoetnografía se ha convertido en una práctica emancipadora: escribir desde el sur significa escribir desde la experiencia situada, desde los márgenes, desde la realidad cotidiana del aula. Este enfoque coincide con la pedagogía crítica de Paulo Freire (2022), quien afirmaba que “nadie se educa solo, los hombres se educan entre sí mediatizados por el mundo”. La escritura, al poner en palabras la experiencia vivida, produce un acto de liberación cognitiva: permite al docente reconocerse como sujeto histórico, consciente de su papel social. Los docentes de la UTEQ, al escribir sobre su proceso formativo, no solo contaron su historia; la reescribieron desde la conciencia del cambio. Autoetnografía y formación docente: convergencias teóricas Los resultados evidencian que la autoetnografía encarna la visión de una formación docente integral, en la que el saber, el sentir y el hacer se entrelazan. Esta postura coincide con los planteamientos de Zabalza (2020) sobre las competencias docentes del profesorado universitario, que incluyen la autocrítica, la capacidad de reflexión y la renovación continua. Asimismo, Morán (2021) argumenta que las metodologías activas solo adquieren sentido cuando el docente se apropia de ellas desde una conciencia reflexiva y emocional. La autoetnografía, al registrar ese proceso de apropiación, se convierte en una metodología meta-formativa, es decir, un método que enseña a enseñar mejor. Desde la perspectiva epistemológica, Creswell y Poth (2021) destacan que la investigación cualitativa narrativa ofrece un espacio donde los investigadores (en este caso, los docentes) pueden “habitar la historia que cuentan.” Los participantes del curs o UFV UTEQ encarnaron esa idea: vivieron, narraron y reinterpretaron su transformación, produciendo un conocimiento experiencial genuino y contextualizado. La voz del sur: una pedagogía latinoamericana de la experiencia Los resultados dialogan con la propuesta de una pedagogía latinoamericana de la experiencia, en la que narrar es un acto de resistencia y pertenencia. Tünnermann Bernheim (2021) subraya que la universidad latinoamericana debe promover el pensamiento crítico y contextual, no la mera reproducción de modelos externos. La autoetnografía encarna ese propósito, pues permite construir conocimiento desde la propia realidad. En la experiencia UFV UTEQ, narrar fue también un acto de afirmación cultural: los docentes ecuatorianos escribieron desde su lengua, sus afectos y su historia institucional, demostrando que el conocimiento académico también puede ser emocional, local y colectivo. Así, el artículo se inscribe en una corriente de innovación educativa latinoamericana que busca humanizar la enseñanza, recuperar la voz del docente y construir puentes entre la práctica y la teoría.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 175 Como señala Cobo (2024), la innovación no siempre requiere tecnología; a veces basta con mirar de nuevo lo que ya somos y contarlo con autenticidad. En conjunto, la discusión confirma que la autoetnografía es una pedagogía del autoconocimiento, un método de investigación y, sobre todo, una práctica de vida. Narrar la experiencia docente no solo ilumina el camino recorrido, sino que proyecta nuevas formas de aprender, enseñar y ser en la universidad del siglo XXI. CONCLUSIONES El proceso de formación vivido por los docentes de la Universidad Técnica Estatal de Quevedo (UTEQ) en la Universidad Federal de Viçosa (UFV) evidenció que la autoetnografía constituye una herramienta poderosa de aprendizaje y transformación docente. Al narrar su experiencia, los participantes no solo documentaron su vivencia, sino que la resignificaron, convirtiendo la escritura en una forma de aprender a enseñar. Las principales conclusiones del estudio son las siguientes: 1. La autoetnografía promueve la conciencia pedagógica. A través de la reflexión narrativa, los docentes pudieron analizar sus prácticas y emociones, identificando los valores, tensiones y desafíos que estructuran su quehacer educativo. Esta conciencia crítica constituye la base de la docencia reflexiva descrita por Schön (2020) y Zabalza (2020). 2. Narrar es una forma de aprender y transformar. La escritura permitió integrar teoría y experiencia, ​emoción y razón, práctica y pensamiento. En este sentido, se confirma lo señalado por Ellis, Adams y Bochner (2020): la narración no solo comunica conocimiento, sino que lo crea. 3. La emoción emerge como núcleo del aprendizaje significativo. La autoetnografía reveló que las experiencias con carga emocional positiva como las vividas en el curso UFV UTEQ generan aprendizajes duraderos y motivación genuina, coherentes con los hallazgos de Tokuhama-Espinosa (2020) y Sousa (2022). 4. La escritura docente tiene valor político y epistemológico. Escribir sobre la práctica es un acto de resistencia frente a la burocratización del saber. La voz del docente se convierte en fuente legítima de conocimiento, alineada con las perspectivas de Hernández (2023) y Freire (2022) sobre la educación liberadora. 5. La autoetnografía favorece la construcción de comunidad y cooperación académica. El intercambio entre la UFV y la UTEQ demostró que narrar colectivamente genera sentido de pertenencia y aprendizaje compartido. La experiencia fortaleció los lazos de cooperación Sur Sur, aportando a una pedagogía latinoamericana más humana, inclusiva y crítica. La autoetnografía se revela como un camino de autoconocimiento y renovación pedagógica, donde el docente se convierte en narrador de su práctica, protagonista de su aprendizaje y creador de su propio desarrollo profesional. El futuro de la educación universitaria dependerá de docentes capaces de mirarse, escribirse y transformarse, comprendiendo que toda enseñanza es también una forma de narrar la vida. Proyección institucional La experiencia UFV UTEQ abre una oportunidad concreta para consolidar la autoetnografía como estrategia institucional de formación docente. Se recomienda: - Crear un Taller Permanente de Escritura Reflexiva y Narrativa Docente, orientado a promover la investigación pedagógica desde la experiencia. - Incorporar la autoetnografía en los programas de postgrado como metodología de investigación-acción. - Publicar anualmente una revista institucional de narrativas educativas, donde los docentes puedan difundir sus escritos reflexivos.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 176 - Fortalecer la cooperación académica entre Ecuador y Brasil mediante proyectos conjuntos de formación docente y producción científica. Estas acciones contribuirán a institucionalizar una cultura de aprendizaje reflexivo, fortaleciendo el compromiso ético y humanista de la UTEQ con la educación superior de calidad. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Adams, T. E., Holman Jones, S., & Ellis, C. (2022). Handbook of autoethnography ​(2nd ed.). Routledge. Bochner, A. P., & Adams, T. E. (2022). Evocative autoethnography: Writing lives and telling stories. Routledge. Braun, V., & Clarke, V. (2022). Thematic analysis: A practical guide. Sage. Bruner, J. (2021). ​Acts of meaning. Harvard University Press. Cobo, C. (2024). Aprendizaje invisible en la era digital universitaria. Universidad de Deusto. Creswell, J. W., & Poth, C. N. (2021). Qualitative inquiry and research design: Choosing among five approaches (5th ed.). Sage. Ellis, C., Adams, T. E., & Bochner, A. P. (2020). Autoethnography: An overview. ​Forum Qualitative Sozialforschung, 21(1), 1 16. https://doi.org/10.17169/fqs-21.1.3816 Freire, P. (2022). ​Pedagogía de la autonomía. Siglo XXI Editores. Hernández, F. (2023). La autoetnografía como pedagogía crítica en la universidad. Revista de Educación y Cultura Contemporánea, 31(2), 77 95. Morán, J. (2021). Metodologías activas para una educación innovadora. ​Revista Iberoamericana de Educación, 85(2), 45 63. https://doi.org/10.35362/rie8524113 Noddings, N. (2021). The ethics of care: A feminist approach to human development and education. University of California Press. Porto-Gonçalves, C. W. (2021). ​Desde el sur: Epistemologías, territorio y educación emancipadora. CLACSO. Schön, D. A. (2020). The reflective practitioner: How professionals think in action. Routledge. Sousa, D. A. (2022). ​How the brain learns ​(6th ed.). Corwin Press. Tokuhama-Espinosa, T. (2020). The learning brain and the classroom: Neuroscience in education. W. W. Norton. Tünnermann Bernheim, C. (2021). Universidad y sociedad del conocimiento en América Latina. Fondo Editorial Universitario. Vásquez, J. (2022). Neuroeducación y práctica docente en América Latina. ​Educación y Ciencia, 44(2), 57 72. AGRADECIMIENTOS Los autores expresan su gratitud a la Universidad Federal de Viçosa (UFV), por su generosa acogida y acompañamiento académico, y a la Universidad Técnica Estatal de Quevedo (UTEQ), por su permanente apoyo a la formación y la internacionalización docente. Se reconoce el liderazgo de la Dra. Yenny Torres Navarrete, rectora de la UTEQ, así como al Dr. Eduardo Díaz Ocampo, Vicerrector Académico, quienes impulsaron esta experiencia transformadora, así como el compromiso de los colegas brasileños y ecuatorianos que hicieron posible el intercambio académico. “Narrar fue aprender; aprender fue transformarse; y transformarse fue volver al aula con otra mirada.” (Reflexión colectiva UFV UTEQ, 2025) DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERESES Los autores declaran no tener conflictos de intereses.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Enero-Marzo, 2026 | vol. 3 | núm. 1 | pág. 165-177 177 DERECHOS DE AUTOR Ramírez Chávez, M. A., Díaz Ocampo, E., Moncayo Carreño, O. F., & Cano Intriago, J. C. (2026) Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo la licencia Creative Commons de Atribución No Comercial 4.0, que permite su uso sin restricciones, su distribución y reproducción por cualquier medio, siempre que no se haga con fines comerciales y el trabajo original sea fielmente citado. El texto final, datos, expresiones, opiniones y apreciaciones contenidas en esta publicación es de exclusiva responsabilidad de los autores y no necesariamente reflejan el pensamiento de la revista.