184
Revista Científica Multidisciplinar
https://revistasaga.org/
e-ISSN
3073-1151
Abril-Junio
, 2026
Vol.
3
, Núm.
2
,
184-211
https://doi.org/10.63415/saga.v3i2.365
Artículo de Revisión
.
Eficacia de los Procesos de Rediseño, Ajuste y Complementación
Curricular en Bolivia: Una Revisión Crítica desde el Principio de
Transitabilidad y el Modelo CIPP
Effectiveness of Curriculum Redesign, Adjustment and Complementation Processes
in Bolivia: A Critical Review from the Principle of Walkability and the CIPP Model
Eficácia dos Processos de Redesenho, Ajuste e Complementação Curricular na
Bolívia: Uma Revisão Crítica a partir do Princípio de Transitabilidade e do Modelo
CIPP
Edwin Maldonado Olmos
1
, Marcos Antonio Yapura Fajardo
1
,
Rodolfo Araya Villafán
1
, Filiberto Villca Chillaje
1
1
Universidad Nacional Siglo XX, Bolivia
Recibido
: 2026-02-15 /
Aceptado
: 2026-03-20 /
Publicado
: 2026-04-01
RESUMEN
El Sistema de la Universidad Boliviana (SUB) atraviesa una de las transformaciones curriculares más ambiciosas de su
historia reciente. El Modelo Educativo 2023-2028 apuesta por la Formación Basada en Competencias (FBC) como
respuesta articulada a las demandas del mercado laboral informal y a los objetivos productivos del Plan de Desarrollo
Económico y Social (PDES) 2021-2025. Este artículo examina críticamente la eficacia de los procesos de rediseño, ajuste
y complementación curricular implementados en las universidades públicas bolivianas, con particular atención al
principio de transitabilidad como mecanismo de protección de la trayectoria estudiantil y la carga horaria docente durante
las reformas. El análisis se estructura mediante el modelo CIPP (Contexto, Insumo, Proceso y Producto) y se sustenta en
documentos normativos del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB) y en artículos científicos indexados
en Elsevier, SciELO, Redalyc y Dialnet del período 2021-2025. Los hallazgos muestran que, si bien existe un marco
normativo relativamente robusto para la innovación curricular, persisten déficits serios en la implementación de
herramientas técnicas como las matrices de nodos problematizadores y las familias laborales, así como en la integración
pedagógica real de tecnologías digitales más allá del nivel instrumental (TIC). La lectura realizada de la evidencia
disponible indica que los avances declarativos del modelo educativo no han encontrado todavía una traducción operativa
consistente en las unidades académicas. La eficacia de estos procesos depende, en última instancia, de la capacidad
institucional para gestionar cambios estructurales sin sacrificar la calidad académica ni los derechos de estudiantes y
docentes.
Palabras clave:
innovación curricular, transitabilidad, formación basada en competencias, evaluación CIPP, universidad
boliviana, pertinencia social
ABSTRACT
The Bolivian University System (SUB) is undergoing one of the most ambitious curricular transformations in its recent
history. The 2023-2028 Educational Model establishes Competency- Training (CBT) as the central axis of academic
reform, responding simultaneously to informal labor market demands and the productive objectives outlined in the 2021-
2025 Economic and Social Development Plan (PDES). This article critically analyzes the effectiveness of curricular
redesign, adjustment, and complementation processes implemented in Bolivian public universities, with particular
attention to the principle of transitability as a mechanism to protect student trajectories and teaching workloads throughout
the reform process. The analysis applies the CIPP evaluation model (Context, Input, Process, and Product) to normative
documents from the Executive Committee of the Bolivian University (CEUB) and to peer-reviewed articles indexed in
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
185
Elsevier, SciELO, Redalyc, and Dialnet for the 2021
–
2025 period. Findings reveal a consistent gap between the normative
ambitions of the 2023-2028 model and its operational realities: while a structured regulatory framework exists, significant
challenges persist in implementing technical tools such as problematizing node matrices and occupational families, as
well as in meaningfully integrating digital technologies beyond basic ICT use. It is concluded that the effectiveness of
these processes depends critically on aligning social relevance, scientific rigor, and institutional capacity to manage
structural change without compromising academic quality or the rights of students and faculty.
Keywords
: curricular innovation, transitability, competency-based training, CIPP evaluation, Bolivian university, social
relevance
RESUMO
O Sistema da Universidade Boliviana (SUB) atravessa uma das transformações curriculares mais ambiciosas de sua
história recente. O Modelo Educativo 2023-2028 aposta na Formação Baseada em Competências (FBC) como resposta
articulada às demandas do mercado de trabalho informal e aos objetivos produtivos do Plano de Desenvolvimento
Econômico e Social (PDES) 2021-2025. Este artigo examina criticamente a eficácia dos processos de redesenho, ajuste e
complementação curricular implementados nas universidades públicas bolivianas, com especial atenção ao princípio de
transitabilidade como mecanismo de proteção da trajetória estudantil e da carga horária docente durante as reformas. A
análise é estruturada por meio do modelo CIPP (Contexto, Insumo, Processo e Produto) e fundamenta-se em documentos
normativos do Comitê Executivo da Universidade Boliviana (CEUB) e em artigos científicos indexados na Elsevier,
SciELO, Redalyc e Dialnet no período 2021-2025. Os resultados mostram que, embora exista um marco normativo
relativamente robusto para a inovação curricular, persistem déficits sérios na implementação de ferramentas técnicas
como as matrizes de nós problematizadores e as famílias ocupacionais, bem como na integração pedagógica real de
tecnologias digitais para além do nível instrumental (TIC). A leitura da evidência disponível indica que os avanços
declarativos do modelo educativo ainda não encontraram uma tradução operacional consistente nas unidades acadêmicas.
A eficácia desses processos depende, em última instância, da capacidade institucional de gerir mudanças estruturais sem
sacrificar a qualidade acadêmica nem os direitos de estudantes e docentes.
Palavras-chave
: inovação curricular, transitabilidade, formação baseada em competências, avaliação CIPP, universidade
boliviana, pertinência social
Forma sugerida de citar (APA):
Maldonado Olmos, E., Yapura Fajardo, M. A., Araya Villafán, R., & Villca Chillaje, F. (2026). Eficacia de los Procesos de Rediseño, Ajuste y
Complementación Curricular en Bolivia: Una Revisión Crítica desde el Principio de Transitabilidad y el Modelo CIPP. SAGA: Revista Científica
Multidisciplinar, 3(2), 184-211.
https://doi.org/10.63415/saga.v3i2.365
Esta obra está bajo una licencia internacional
Creative Commons de Atribución No Comercial 4.0
INTRODUCCIÓN
De un tiempo a esta, la Universidad Pública
Boliviana vive una etapa de transformación
curricular cuya magnitud solo puede
comprenderse en su contexto socioeconómico
y político orientado por las directrices
previstas en el Modelo Educativo del Sistema
de la Universidad Boliviana (SUB) 2023-2028,
documento que representa un esfuerzo
institucional por articular la formación
académica con las demandas productivas del
país, en un escenario marcado por la
informalidad laboral estructural, la
dependencia exportadora de materias primas y
la urgencia por generar procesos de
diversificación de la matriz productiva
nacional (CEUB, 2023b). Este modelo no
surge en el vacío, pues responde directamente
a las directrices del Plan de Desarrollo
Económico y Social (PDES) 2021-2025, que
sitúa a la educación superior como pilar de la
industrialización con sustitución de
importaciones y de la generación de
conocimiento científico-tecnológico endógeno
(MPD, 2021).
En el marco de esta premisa, la Formación
Basada en Competencias (FBC) emerge como
eje vertebrador de la innovación curricular en
el SUB, de manera que el giro epistemológico
que propone se orienta a la perspectiva de
trascender de la transmisión de contenidos
disciplinares hacia el desarrollo de capacidades
complejas y transferibles, lo cual es
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
186
conceptualmente sólido y respaldado por una
vasta tradición teórica (Tobón, 2013).
Sin embargo, cabe advertir desde el inicio
que, un giro paradigmático de esta envergadura
no se resuelve reformulando planes de estudio
y, por el contrario, exige repensar la identidad
institucional, los mecanismos de gestión
académica y la relación de la universidad con
la sociedad boliviana. Esa distancia entre la
declaración del cambio y su materialización es,
precisamente, la tensión central que este
artículo busca examinar.
En este marco situacional, los procesos de
rediseño, ajuste y complementación curricular
constituyen los dispositivos concretos
mediante los cuales se operacionaliza la FBC
en las unidades académicas. Su análisis crítico
resulta imprescindible puesto que, no basta
evaluar la coherencia normativa de estos
mecanismos e importa, sobre todo, determinar
si tienen capacidad real para transformar
prácticas pedagógicas, proteger trayectorias
estudiantiles y responder a las expectativas
sociales depositadas en la universidad pública,
en el marco de los principios consagrados en la
Constitución Política del Estado Plurinacional
(Gaceta Oficial de Bolivia, 2009), los cuales
otorgan a este análisis una dimensión de
derechos que no puede reducirse a un ejercicio
tecnocrático.
El principio de transitabilidad, como
concepto medular en la arquitectura del nuevo
modelo educativo, representa la garantía
institucional que permite a los estudiantes
transitar los cambios curriculares sin ver
comprometida su continuidad formativa, al
tiempo que protege la estabilidad laboral y la
carga horaria del personal docente (CEUB,
2023a, 2023b). Se considera que este principio,
aunque normativamente bien formulado,
enfrenta serios desafíos de implementación
que la literatura oficial tiende a subestimar,
particularmente en lo que respecta a la
construcción técnica de tablas de equivalencias
y a la sostenibilidad fiscal de las protecciones
laborales.
En este sentido, la evaluación mediante el
modelo CIPP (Stufflebeam & Shinkfield,
2007) proporciona el marco metodológico para
valorar integralmente estos procesos,
atendiendo no solo a los productos finales sino
también a los contextos institucionales, los
recursos disponibles y las condiciones de
implementación que determinan su éxito o
fracaso.
La pregunta que orienta esta revisión es la
siguiente: ¿cuán eficaces han sido los procesos
de rediseño, ajuste y complementación
curricular implementados en el SUB para
consolidar la FBC, garantizar la transitabilidad
estudiantil y docente, y asegurar la pertinencia
social de la oferta académica en el marco del
Modelo Educativo 2023-2028? Para
responderla, se examinan críticamente los
fundamentos teóricos, las herramientas
metodológicas y los resultados preliminares de
estas intervenciones, contrastándolos con
evidencia empírica internacional y regional
sobre innovación educativa en educación
superior.
METODOLOGÍA
Esta revisión sistemática se desarrolló
siguiendo los lineamientos de la declaración
PRISMA (Preferred Reporting Items for
Systematic Reviews and Meta-Analyses) en su
versión actualizada (Page et al., 2021),
adaptados al análisis combinado de
documentos normativos institucionales e
investigaciones académicas sobre innovación
curricular en el Sistema de la Universidad
Boliviana.
La naturaleza del objeto de estudio impuso
una decisión metodológica que vale la pena
justificar explícitamente dado que, los
documentos oficiales del CEUB constituyen el
referente normativo primario de las reformas
analizadas, por lo cual no podían tratarse como
simple “literatura gris” y subordinada
simplemente a la revisión y análisis de los
artículos científicos; de ahí que, se adoptó un
enfoque mixto que otorga peso analítico
equivalente al corpus normativo institucional y
a la producción científica indexada,
reconociendo que ambos tipos de fuentes
responden a lógicas de producción y
validación distintas pero que en este caso
resultan complementarias.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
187
Criterios de Elegibilidad y Fuentes de
Información
Se establecieron criterios de inclusión y
exclusión diferenciados para los dos tipos de
fuentes incorporadas.
Documentos normativos institucionales. Se
incluyeron todos los documentos oficiales
emitidos por el CEUB relacionados con los
procesos de innovación curricular que
contemplan el rediseño, el ajuste y la
complementación, así como los lineamientos
del Modelo Educativo SUB 2023-2028 y las
resoluciones sobre evaluación curricular del
período 2022-2025 (CEUB, 2023b, 2023a,
2024, 2025). Además, se incorporó el PDES
2021-2025 como documento gubernamental
de referencia contextual (MPD, 2021), dado
que a la fecha no se ha emitido uno nuevo para
el siguiente periodo 2026-2030.
Literatura científica indexada. La búsqueda
bibliográfica se realizó en bases de datos como
Elsevier, Web of Science (WoS), SciELO,
Redalyc y Dialnet; los términos de búsqueda,
aplicados tanto en español como en inglés,
incluyeron: “innovación curricular”,
“formación basada en competencias”, “diseño
curricular”, “evaluación curricular”,
“transitabilidad estudiantil”, “educaci
ón
superior Bolivia”, “curricular innovation”,
“competency
-
based education”, “curriculum
design”, “curriculum evaluation”, “student
mobility” y “higher education Bolivia”. La
búsqueda se delimitó al quinquenio 2021-
2025, priorizando publicaciones del contexto
latinoamericano o experiencias transferibles a
realidades socioeconómicas comparables a la
boliviana.
En cuanto a calidad, se privilegiaron
artículos publicados en revistas indexadas en
cuartiles Q1 a Q3 según el SCImago Journal
Rank (SJR). No obstante, dado que la
producción científica específica sobre
educación superior boliviana es limitada en las
bases internacionales de mayor impacto, se
incluyeron también publicaciones de revistas
regionales con reconocido rigor metodológico,
aunque sin clasificación en cuartiles superiores
(Garcés & Duque, 2007). Esta decisión fue
deliberada y no exenta de riesgos, pues ampliar
el criterio de calidad puede introducir
heterogeneidad en la solidez de la evidencia;
sin embargo, excluir sistemáticamente la
producción regional hubiera generado un
análisis descontextualizado de la realidad
boliviana. Los artículos de opinión sin sustento
empírico, las revisiones narrativas sin
metodología explícita, las publicaciones
duplicadas y los estudios centrados
exclusivamente en niveles no universitarios
fueron excluidos en todos los casos.
Proceso de Selección de Estudios
El proceso siguió cuatro fases consecutivas
conforme al diagrama PRISMA. Es importante
señalar que los números reportados en cada
fase corresponden al registro sistemático
llevado durante el proceso de búsqueda y no
deben interpretarse como cifras exactas con
precisión estadística, sino como
aproximaciones documentadas del volumen de
literatura gestionado. En revisiones
sistemáticas de este tipo, la trazabilidad del
proceso importa tanto como los totales finales.
Fase de identificación. Las búsquedas
electrónicas en las bases de datos mencionadas
produjeron aproximadamente 847 registros
potencialmente relevantes. Sumados los 12
documentos normativos del CEUB y 3
documentos gubernamentales de referencia, el
corpus inicial alcanzó 862 registros.
Fase de cribado. Mediante el gestor
bibliográfico Mendeley se eliminaron 203
registros duplicados, quedando 659
documentos para evaluación preliminar por
título y resumen.
Fase de elegibilidad. Dos revisores
aplicaron independientemente los criterios de
inclusión sobre los 659 registros; se
excluyeron 512 documentos por las siguientes
razones: 298 abordaban niveles educativos no
universitarios; 127 carecían de relación directa
con innovación curricular o FBC; 64
correspondían a editoriales, cartas al editor o
revisiones sin metodología declarada; y 23
estaban publicados fuera del rango temporal
establecido. Los 147 documentos restantes
pasaron a recuperación de texto completo.
Cabe mencionar que los desacuerdos entre
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
188
revisores en esta fase fueron resueltos
mediante discusión consensuada, sin
necesidad de un tercer árbitro.
Fase de inclusión final. Tras la lectura
integral de los 147 documentos, se excluyeron
89 adicionales: 41 por metodologías
insuficientemente descritas o resultados de
baja generalización; 28 por no abordar
directamente los ejes temáticos centrales
(rediseño, ajuste, complementación,
transitabilidad, modelo CIPP); 15 por
deficiencias en el tratamiento de fuentes o en
el análisis de datos; y 5 por redundancia tras la
lectura completa.
El corpus final quedó conformado por 58
documentos: 12 normativos del CEUB, 3
gubernamentales y 43 artículos científicos
arbitrados.
Tabla 1
Proceso de selección documental según PRISMA
Fase PRISMA
Acción realizada
Registros
Excluidos
Motivo principal de
exclusión
Identificación
Búsqueda en bases de datos
+ documentos
institucionales
862
—
—
Cribado
Eliminación de duplicados
(Mendeley)
659 203 Registros duplicados
Evaluación
preliminar
Revisión de títulos y
resúmenes (dos revisores)
147 512
Fuera de alcance
temático o temporal
Elegibilidad
Recuperación de textos
completos
147
—
—
Inclusión final
Lectura integral y
aplicación de criterios
58 89
Metodología
insuficiente,
redundancia, bajo rigor
Fuente: Elaboración propia, 2026
Extracción y Síntesis de Datos
La extracción de información se realizó
mediante una matriz analítica estructurada con
las siguientes categorías: (a) datos
bibliográficos
—
autor/es, año, título, revista o
entidad editorial, cuartil o indexación
—
; (b)
objetivo del estudio o propósito del documento
normativo; (c) metodología empleada o marco
conceptual declarado; (d) principales hallazgos
o disposiciones normativas; (e) fortalezas y
limitaciones identificadas; y (f) aplicabilidad al
contexto del SUB. Esta matriz permitió
sistematizar la información de forma
comparable y facilitó tanto el análisis
cualitativo interpretativo como la
identificación de patrones, convergencias y
divergencias entre fuentes (Wolcott et al.,
2004).
En atención a su carácter de referente
institucional primario, los documentos
normativos del CEUB recibieron un
tratamiento analítico diferenciado por lo que,
se examinaron no solo en términos de sus
disposiciones explícitas, sino también en
cuanto a su coherencia interna y su alineación
con los principios del Modelo Educativo 2023-
2028, aspectos que se consideran
particularmente relevantes en cuanto a su
viabilidad operativa real en contextos
institucionales heterogéneos; pues, una
normativa puede ser internamente coherente y,
al mismo tiempo, técnicamente inviable en
universidades con recursos limitados, esa
tensión fue una categoría analítica explícita
durante la extracción de datos.
Los artículos científicos se agruparon en
cinco ejes temáticos: (1) fundamentos teóricos
de la FBC y el diseño curricular por
competencias; (2) experiencias de innovación
curricular en universidades latinoamericanas;
(3) mecanismos de transitabilidad y
flexibilidad curricular; (4) modelos de
evaluación curricular, con énfasis en el CIPP;
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
189
y (5) integración de tecnologías digitales (TIC,
TAC, TEP) en procesos formativos.
La síntesis se abordó mediante análisis de
contenido cualitativo, identificando núcleos
semánticos recurrentes, tensiones conceptuales
y vacíos en la literatura (Day, 2005), este
resultado no es una suma de hallazgos sino una
narrativa interpretativa que articula los
fundamentos normativos del SUB con la
evidencia empírica internacional, buscando
producir un diagnóstico crítico y no
simplemente centrarse en aspectos meramente
descriptivos en torno a la eficacia de los
procesos de innovación curricular en Bolivia.
Esta distinción no puede considerarse trivial
pues, una revisión puramente descriptiva
puede documentar lo que existe; solo una
lectura crítica permite señalar lo que falta, lo
que contradice y lo que el propio modelo no ha
sabido todavía resolver.
Figura 1
Flujo de extracción de datos
Fuente: Elaboración propia, 2026
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Los hallazgos emergentes del análisis de los
58 documentos incluidos en este estudio,
revelan un panorama complejo acerca de la
eficacia de los procesos de innovación
curricular en el SUB y los avances normativos
significativos que coexisten con déficits
estructurales persistentes en los niveles de
implementación y evaluación; en este marco,
la discusión se organiza en cinco ejes temáticos
que emergen tanto de la normativa
institucional como de la evidencia científica
consultada, guiados por la premisa de que el
propósito no es registrar neutralmente lo que
cada fuente afirma, sino contrastar los
principios declarativos con las realidades
operativas y, cuando la evidencia lo justifica,
sostener una postura propia sobre las tensiones
identificadas.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
190
Marco Normativo y Niveles de Intervención
Curricular: Rediseño, Ajuste y
Complementación
El Modelo Educativo del SUB 2023-2028
define una arquitectura tripartita para la
intervención curricular que reconoce
diferentes niveles de profundidad,
temporalidad y alcance institucional (CEUB,
2023b). Esta diferenciación responde a una
necesidad real relacionada con la necesidad de
posibilitar la articulación de la estabilidad
académica con la capacidad de adaptación,
evitando tanto el inmovilismo como la
volatilidad institucional.
Consecuentemente, la literatura
internacional sobre la gestión del cambio
curricular confirma que las reformas exitosas
requieren precisamente este tipo de
mecanismos graduales y contextualizados
(Souza, 2017).
Entonces, la distinción entre rediseño,
ajuste y complementación no constituye una
taxonomía administrativa de segundo orden,
sino un reconocimiento epistemológico de que
la innovación curricular opera en escalas
temporales distintas y requiere grados
diferenciados de legitimación y participación
comunitaria. Para lograr una mejor precisión
teórica, se plantea la necesidad de establecer
los marcos caracterológicos de estos tres
niveles de innovación curricular:
El
rediseño curricular
, definido como la
transformación estructural integral de un plan
de estudios con periodicidad decenal,
representa el nivel más ambicioso de
intervención, habida cuenta, implica una
revisión profunda de los fundamentos
filosóficos, epistemológicos y metodológicos
de la formación profesional en un campo del
conocimiento determinado (CEUB, 2023a,
2025) el cual exige la participación colegiada
de académicos, estudiantes, empleadores y
actores sociales relevantes.
Sin embargo, la evidencia consultada no
permite contar con una perspectiva optimista
sobre su implementación efectiva dado los
obstáculos documentados como la resistencia
al cambio de sus actores internos (docentes,
estudiantes y/o administrativos), la
insuficiencia de recursos técnicos y financieros
o las tensiones propias sobre la toma de
decisiones en contextos de autonomía
universitaria, aspectos que no son
contingentes, sino estructurales (CEUB,
2023b). Dicho de otra manera, no se trata de
dificultades que desaparecerán con mayor
voluntad política, sino de condicionantes que
el modelo educativo debería haber abordado
con mayor especificidad normativa.
El
ajuste curricular
, planificado con
periodicidad quinquenal, permite optimizar
aspectos específicos del plan de estudios sin
alterar su estructura medular; esta responde a
demandas emergentes del mercado laboral,
avances científico-tecnológicos en el campo
disciplinar o evaluaciones de seguimiento que
identifiquen áreas de mejora (CEUB, 2023a).
Este mecanismo resulta particularmente
pertinente en áreas de conocimiento con rápida
obsolescencia de contenidos como son las
ingenierías, ciencias de la salud, tecnologías de
la información y otras, donde la actualización
continua no es optativa sino un imperativo
ético y profesional (Cacay et al., 2023; Tobón,
2011, 2013). La literatura especializada
coincide en que los ajustes periódicos
fundamentados en evidencia empírica sobre
desempeño estudiantil y pertinencia de
competencias contribuyen a mantener la
vigencia de los programas formativos sin
generar disrupciones traumáticas en las
trayectorias estudiantiles (Perrenoud, 2012).
El riesgo, no obstante, es que los ajustes
quinquenales se conviertan en ejercicios
formales de actualización de aspectos
específicos como la bibliografía o el
renombramiento de asignaturas, sin modificar
sustancialmente las lógicas pedagógicas
subyacentes; esa posibilidad, que es poco
discutida en la normativa del CEUB, merece
atención y desarrollo.
Finalmente, la
complementación
curricular
se configura como mecanismo de
adaptación y actualización permanente que
faculta a las unidades académicas para
incorporar módulos, talleres, seminarios o
actividades formativas de corta duración que
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
191
respondan a necesidades coyunturales o
demandas específicas del contexto regional o
sectorial (CEUB, 2023b). Su flexibilidad es, en
principio, una virtud, pues resulta coherente
con los principios de educación permanente y
aprendizaje a lo largo de la vida (Delors, 1996;
UNESCO, 2016), lo cual es concordante con
resultados plasmados en estudios recientes
sobre innovación educativa en América Latina,
los cuales muestran que las universidades
capaces de articular estructuras curriculares
sólidas con espacios de adaptación presentan
mejores índices de empleabilidad y mayor
capacidad de respuesta a las transformaciones
del mercado laboral (Paredes Peñafiel et al.,
2025; UNESCO, 2008, 2023).
Ahora bien, la flexibilidad sin gobernanza
se convierte rápidamente en dispersión, de tal
manera que, la complementación curricular, si
no se regula con criterios pedagógicos claros y
mecanismos de evaluación de pertinencia,
puede derivar en un proceso de acumulación de
actividades desordenada sin articulación con el
perfil de egreso, generando una oferta
formativa fragmentada que satisface demandas
coyunturales, pero que en definitiva, debilita la
coherencia del proyecto educativo
institucional.
La aplicación precisa y diferenciada de
estos tres niveles de innovación curricular,
plantea distintos desafíos de gestión académica
que la normativa actual no resuelve
suficientemente. En tal sentido, la experiencia
comparada muestra que la coexistencia de
múltiples planes de estudio vigentes producto
de rediseños escalonados en distintas carreras,
genera complejidades administrativas
considerables, inequidades en la carga docente
y dificultades para garantizar la transitabilidad
horizontal entre programas afines (CEUB,
2023a; Figueroa & Casillas, 2024).
Frente a este escenario, resulta imperativo
que las instituciones del SUB desarrollen
sistemas robustos de información académica,
capacidades técnicas especializadas en gestión
curricular y mecanismos de coordinación
intercarreras que aseguren la coherencia
sistémica del modelo. Sin estas condiciones
habilitantes, la arquitectura tripartita corre el
riesgo de operar como declaración de
intenciones más que como herramienta de
transformación real.
Figura 2
Proceso de Innovación Curricular en el SUB
Fuente: Elaboración propia, 2026
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
192
El Principio de Transitabilidad como
Garantía Institucional de Continuidad
Formativa y Estabilidad Laboral
El principio de transitabilidad emerge como
uno de los aportes conceptuales más relevantes
y, también, más exigentes en términos de
implementación del Modelo Educativo 2023-
2028 pues este se configura como mecanismo de
protección por doble partida; por un lado,
garantiza el derecho de los estudiantes a
completar su trayectoria formativa en
condiciones de equidad y sin dificultades,
independientemente de los cambios curriculares
implementados durante su permanencia en la
universidad y, por otra, protege simultáneamente
la estabilidad laboral y la carga horaria del
personal docente que pudiera ser afectado por
redistribuciones derivadas de las reformas
realizadas (CEUB, 2025).
Esta doble dimensión constituye un evidente
reconocimiento de que los procesos de
innovación curricular no pueden ni deben
concebirse como simples ejercicios tecnocráticos
y que se hallen ajenos a las realidades humanas e
institucionales que configuran la vida
universitaria de tal manera que, se instaura, en el
sentido explícito, un principio políticamente
maduro, sostenible y sustentable.
Dimensión estudiantil
. Operativamente, la
transitabilidad se operacionaliza a través de la
creación de tablas de equivalencias y
homologaciones que posibilitan, a quienes
cursaban planes curriculares anteriores,
incorporarse progresivamente a las nuevas
estructuras, reconociendo las asignaturas
aprobadas y articulando trayectos formativos
coherentes orientados hacia la conclusión de los
estudios (CEUB, 2023b).
Este mecanismo resulta especialmente crítico
en contextos donde la duración real de las
carreras excede sistemáticamente los períodos
oficialmente establecidos, fenómeno
ampliamente documentado en Universidades
Públicas Latinoamericanas y atribuible a factores
estructurales como la necesidad de
compatibilizar estudio y trabajo, las deficiencias
en la formación previa y las limitaciones
presupuestarias que restringen la oferta de
asignaturas (Castellví et al., 2022; González et
al., 2024; Souza, 2017).
En tal sentido, la literatura internacional sobre
flexibilidad curricular confirma que los sistemas
universitarios con mejor desempeño en
eficiencia terminal y equidad educativa son los
que han desarrollado marcos normativos claros,
concretos e inequívocos para el reconocimiento
de aprendizajes previos y la homologación de
estudios entre instituciones (Altbach et al.,
2019), perspectiva de la cual, la transitabilidad
en el SUB representa un avance real hacia un
sistema más centrado en el estudiante. Sin
embargo, su efectividad depende de una
condición que los documentos normativos
enuncian, pero no garantizan aspectos como la
calidad técnica de las tablas de equivalencias.
Consecuentemente, estos aspectos deben
fundarse en procesos de análisis rigurosos de
similitud de competencias y no en meras
correspondencias nominales entre asignaturas
con nombres parecidos (Bernate & Vargas,
2020) pues, en la práctica boliviana, donde los
equipos técnicos de gestión curricular son
reducidos y, más aún, la formación especializada
en diseño por competencias es escasa, ese
estándar técnico resulta difícil de alcanzar.
En esta parte, necesaria y obligatoriamente,
en correspondencia con las prácticas comunes, se
debe sacar a la luz el riesgo concreto de que las
equivalencias se establezcan por presión de
estudiantes, criterios intuitivos o negociaciones
corporativas, situaciones anómalas que
comprometen la calidad formativa y generan
inequidades entre cohortes; este riesgo no es
hipotético y, por el contrario, es la tendencia
documentada cuando los sistemas de
transitabilidad carecen de protocolos técnicos
estandarizados y supervisión externa.
Dimensión laboral
. La protección de la carga
horaria docente es la cara menos visible del
principio de transitabilidad, pero igualmente
determinante para posibilitar la viabilidad
política de las reformas, habida cuenta que, el
rediseño curricular implica con frecuencia
modificaciones en la carga asociada a
determinadas asignaturas, fusiones de
contenidos o eliminación de materias
consideradas obsoletas, cambios que afectan
directamente la distribución del trabajo docente
(CEUB, 2023b).
La normativa del SUB establece que los
docentes titulares cuyas asignaturas sean
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
193
suprimidas deberán conservar su carga horaria a
través de la reasignación a actividades
académicas y/o de apoyo administrativo
pertinente a su formación, garantizando así
estabilidad laboral y aprovechamiento del capital
humano institucional. Esta protección es legítima
y coherente con los principios de carrera
académica consagrados en la legislación
universitaria boliviana y la legislación laboral
boliviana.
Sin perjuicio de lo anteriormente señalado, es
necesario plantearse una pregunta que la
normativa interna de la Universidad muchas
veces elude y se refiere a ¿qué ocurre cuando la
reasignación es ficticia? Investigaciones
comparadas sobre gestión de recursos humanos
en Universidades Públicas Latinoamericanas
señalan que la viabilidad de protecciones
laborales amplias depende de la existencia de
sistemas de evaluación del desempeño docente,
programas de reconversión profesional y
políticas de retiro voluntario que permitan
ajustes graduales y/o consensuados (Godet &
Durance, 2007, 2011).
Sin estos complementos, la protección laboral
puede derivar en la asignación de docentes a
áreas para las que no están formados ni
capacitados, con consecuencias directas sobre la
calidad pedagógica del proceso formativo. La
sostenibilidad fiscal de estas medidas en
contextos de restricción presupuestaria es otra
interrogante que el modelo educativo deja sin
resolver explícitamente.
Un proceso de construcción de tablas de
equivalencias con alto grado de rigor, exige
análisis detallados de perfiles de egreso-
graduación, mapeos de competencias y
validaciones curriculares que demandan
experticia técnica especializada y tiempo
institucional considerable (CEUB, 2023a);
lamentablemente, esa capacidad hoy no existe de
manera uniforme en el SUB y reconocerlo no
invalida el principio de transitabilidad que sigue
siendo conceptualmente valioso, pero sí obliga a
ser honestos sobre la brecha entre su formulación
normativa y su implementación efectiva, de
manera que plantea la necesidad de trabajar
sobre ella. Cerrar esa brecha requiere inversión
técnica sostenida y no solo voluntad declarativa.
Figura 3
Niveles de Intervención Curricular
Fuente: Elaboración propia, 2026
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
194
Herramientas Técnicas para la Pertinencia
Social: Matrices de Nodos
Problematizadores y Familias Laborales
La búsqueda de pertinencia social
constituye un mandato histórico de la
Universidad Pública Boliviana, aspecto que de
por sí se halla enraizado en la tradición
reformista latinoamericana y en los principios
de función social del conocimiento
consagrados en la Constitución Política del
Estado (2009).
El Modelo Educativo 2023-2028 del SUB,
operacionaliza ese imperativo a través de la
incorporación de herramientas metodológicas
específicas como las matrices de nodos
problematizadores y las familias laborales, los
cuales son concebidos como dispositivos
técnicos que median entre la formación
académica y la demanda social (CEUB, 2023b)
y cuya apuesta, se considera ambiciosa y se
refiere a reorientar el diseño curricular desde
lógicas disciplinares endogámicas hacia
arquitecturas articuladas con las necesidades
productivas, problemáticas sociales y
aspiraciones de desarrollo territorial.
La pregunta relevante, sin embargo, es si
estas herramientas cuentan con las condiciones
institucionales necesarias para una
implementación efectiva o si operan, en la
práctica, como innovaciones retóricas de bajo
impacto.
Matrices de nodos problematizadores
.
Esta herramienta busca superar el enfoque
disciplinar fragmentado organizando los
contenidos curriculares en torno a problemas
complejos, multidimensionales y
contextualizados que reflejan desafíos reales
del ejercicio profesional de los nuevos
graduados (CEUB, 2023a, 2025); esta
propuesta resulta coherente con los
fundamentos del aprendizaje situado y la
cognición distribuida, marcos teóricos que
enfatizan que el conocimiento experto consiste
en la capacidad de movilizar saberes diversos
para resolver problemas auténticos y no así en
la simple acumulación de información
descontextualizada.
Autores contemporáneos en el diseño
curricular por competencias, como Perrenoud
(2012); Tobón (2013); y Tobón & Posada
(2008), han argumentado convincentemente
que, las competencias profesionales se
desarrollan a través de la confrontación
reflexiva de estas con situaciones
problemáticas reales y genuinas, no así
mediante procesos de exposición pasiva a
contenidos teóricos; es decir, la
implementación de matrices de nodos
problematizadores implica el desarrollo de
procesos participativos relacionados, por una
parte, con la identificación y priorización de
problemáticas que sean relevantes y por otra,
involucrando a académicos, profesionales en
ejercicio, empleadores, organizaciones
sociales y estudiantes como actores legítimos
del proceso formativo.
Esta dimensión participativa resulta
fundamental en la perspectiva de asegurar que
los problemas seleccionados reflejen
genuinamente realidades locales y sectoriales,
evitando el riesgo de reproducir acríticamente
problemáticas identificadas en contextos
ajenos (CEUB, 2023b). Sin embargo, de los
resultados de investigaciones sobre
participación en los procesos de innovación
educativa, se advierte sobre la presencia de
dificultades metodológicas y políticas
inherentes a la construcción de consensos entre
actores con intereses, epistemologías y
capitales culturales divergentes (Bolivar,
2015), pues la mera convocatoria a participar
no garantiza incidencia efectiva ni legitimidad
de los resultados.
De este modo, la lectura realizada sobre la
evidencia disponible sugiere que la
construcción de matrices de nodos
problematizadores enfrenta un obstáculo
estructural que la normativa del CEUB no ha
logrado abordar con suficiente especificidad,
esta se halla relacionada con la ausencia
generalizada de capacidades metodológicas
especializadas en el personal académico. El
análisis de situaciones complejas, el diseño de
escenarios prospectivos y la facilitación de
procesos participativos no son competencias
que se desarrollen espontáneamente, pues
requieren de elementos de formación técnica
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
195
que el personal académico del SUB, formado
mayoritariamente en tradiciones disciplinares
convencionales, no posee ni ha desarrollado, lo
que lleva a establecer que, sin inversiones
sostenidas en capacitación, las matrices de
nodos problematizadores corren el riesgo de
convertirse en ejercicios formales que
renombran contenidos tradicionales sin
modificar sustancialmente las lógicas
pedagógicas.
Familias laborales
. Este enfoque,
proveniente de la planificación de recursos
humanos y la prospectiva ocupacional, agrupa
profesiones y ocupaciones afines según
competencias transversales, procesos
productivos compartidos y trayectorias de
formación convergentes (Contreras & Garibay,
2023; Montero et al., 2023).
Su incorporación responde a la necesidad de
flexibilizar las fronteras rígidas entre carreras
tradicionales, facilitando la movilidad
horizontal entre programas formativos y la
construcción de perfiles profesionales
polivalentes capaces de desempeñarse en
múltiples contextos (MPD, 2021); esta
perspectiva resulta especialmente pertinente en
el contexto boliviano, el cual se caracteriza por
los elevados niveles de informalidad laboral
donde la mayoría de los profesionales deben
desempeñarse en múltiples ocupaciones
simultáneas o transitar entre sectores
productivos diversos (OIT, 2018).
De la revisión de la literatura internacional
sobre formación profesional y mercados de
trabajo, se confirma que los sistemas
educativos organizados por familias laborales
presentan mejores niveles de empleabilidad y
mayor capacidad de respuesta a
transformaciones productivas, precisamente
porque privilegian competencias transferibles
sobre especialización prematura en nichos
ocupacionales estrechos (Soriano & Jiménez,
2023), no obstante, la identificación rigurosa
de las familias laborales demanda información
actualizada sobre estructura ocupacional,
tendencias del mercado de trabajo y
prospectiva productiva sectorial.
En el contexto boliviano, esos datos
resultan fragmentarios, desactualizados o
directamente inexistentes, entonces ¿Cómo
diseñar agrupaciones de familias laborales
pertinentes cuando no se dispone de
información confiable sobre la estructura real
del empleo profesional en Bolivia?,
nuevamente, esta pregunta no es retórica y
expone un problema metodológico concreto
que el modelo educativo debería haber
anticipado y sobre el cual no se ha
pronunciado.
Adicionalmente, un aspecto que resalta de
las publicaciones revisadas, es que muchas de
ellas advierten sobre el riesgo que implica la
subordinación de la Universidad a lógicas
meramente instrumentales y de inmediata
empleabilidad, lo cual posibilitaría la perdida o
la relegación de funciones críticas,
humanísticas y de generación de
conocimiento, factores que se consideran
fundamentales por cuanto definen la identidad
institucional de la Universidad (Rodés &
Gewerc, 2022).
Aquí es donde cobra importancia las críticas
de intelectuales como Boaventura de Sousa
(2007) acerca de las reformas curriculares
orientadas por competencias pues, argumenta
que la obsesión por la pertinencia laboral
puede derivar en procesos de pragmatismo
empobrecedor, derivando en que, la formación
universitaria se reduciría a un mero
entrenamiento técnico por cuanto, posibilitaría
desplazar dimensiones esenciales del
pensamiento crítico, la reflexividad
epistemológica y el compromiso ético-político
que históricamente han caracterizado a la
Universidad Latinoamericana.
Se considera que esta tensión no puede
resolverse med
iante declaraciones de “sanas
intenciones” sobre “equilibrio” o “articulación
armónica” entre pertinencia laboral y
formación humanística pues, se trata de una
contradicción real que exige decisiones
institucionales explícitas sobre prioridades
formativas.
Consiguientemente, se asume que las
matrices de nodos problematizadores y las
familias laborales, serán eficaces como
herramientas de pertinencia social solo si se
articulan con fundamentos epistemológicos
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
196
sólidos y que permitan preservar la
especificidad de la función Universitaria,
posibilitando evitar tanto el academicismo
descontextualizado como el utilitarismo
reduccionista; lo cual, no es un logro
automático del diseño curricular por
competencias y es, por el contrario, una tarea
política e intelectual permanente que cada
comunidad académica debe asumir
conscientemente.
Figura 4
Herramientas Técnicas para la Pertinencia Social
Fuente: Elaboración propia, 2026
Evaluación Curricular mediante el Modelo
CIPP como Mecanismo de Aseguramiento de
Calidad y Rendición de Cuentas
La evaluación curricular constituye el
componente de mayor preponderancia de
cualquier proceso de innovación educativa pues,
proporciona evidencia empírica sobre la
efectividad de los procesos de intervención al
permitir identificar las áreas de mejora y legitima
institucionalmente las decisiones de continuidad,
ajuste o reformulación de los programas
formativos (Stufflebeam & Shinkfield, 2007).
De la revisión del Modelo Educativo SUB
2023-2028 se advierte que, la Universidad
Boliviana ha adoptado el modelo CIPP
(Contexto, Insumo, Proceso y Producto) como
referente metodológico para encarar tareas de
evaluación integral de los procesos de rediseño,
ajuste y complementación curricular (CEUB,
2025). Se entiende que, esta elección es
técnicamente sólida, en virtud de que organismos
internacionales especializados en evaluación
educativa han identificado al mismo como uno
de los marcos más comprehensivos y
operativamente viables para posibilitar la
valoración de las innovaciones curriculares en
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
197
contextos institucionales complejos (UNESCO,
2016) como son las Universidades Públicas
Bolivianas.
Aunque la adopción formal del CIPP en la
normativa del CEUB no garantiza su
implementación efectiva, su misma sofisticación
metodológica puede convertirse en un obstáculo,
en tanto muchas de las instituciones carecen de
las capacidades técnicas, de los sistemas de
información y de una cultura evaluativa sólida y
contínua, aspectos fundamentalmente necesarios
para operarlo con rigor técnico-académico.
En tal sentido, el modelo CIPP, desarrollado
originalmente por Daniel Stufflebeam en los
años sesenta y refinado continuamente hasta la
actualidad, se estructura en cuatro dimensiones
valorativas complementarias que abarcan tanto
antecedentes contextuales como resultados
finales, pasando por recursos invertidos y
procesos implementados (Stufflebeam &
Shinkfield, 2007), lo cual permite que esta
arquitectura multidimensional supere
limitaciones de enfoques centrados
exclusivamente en productos, a la par que
posibilita el reconocimiento de que la calidad de
los aprendizajes depende de las condiciones
contextuales, la disponibilidad de recursos
adecuados y la coherencia de los procesos
pedagógicos desplegados (Bolivar, 2015; Feixas
& Martínez, 2022; Scriven, 2008)
proporcionándole una visión sistémica, aspecto
que, al final constituye su principal fortaleza
conceptual.
Teniendo presente todo lo anterior, ahora
procedemos a revisar las exigencias operativas y
las tensiones que genera el modelo en el contexto
del SUB.
Evaluación de contexto
. Examina
necesidades, problemas y oportunidades que
justifican la innovación curricular, analizando la
pertinencia de los objetivos propuestos en
relación con demandas sociales, requerimientos
del mercado laboral, avances disciplinares y
características de la población estudiantil que, en
el caso específico del SUB, esta dimensión
resulta particularmente crítica por el imperativo
constitucional de pertinencia social y el
compromiso institucional con el desarrollo
productivo (CEUB, 2023a).
En este marco, la evaluación de contexto debe
integrar elementos como el análisis de mercado
laboral, estudios prospectivos sobre necesidades
de recursos humanos, diagnósticos sobre brechas
competenciales en sectores productivos
prioritarios y valoraciones sobre problemáticas
sociales emergentes (MPD, 2021) de manera
que, la evidencia revisada sugiere que las
evaluaciones de contexto implementadas en
universidades del SUB adolecen frecuentemente
de rigor metodológico, fundamentándose
simplemente en percepciones intuitivas o
consultas puntuales con informantes clave en
lugar de la realización de estudios sistemáticos
con representatividad estadística y validez
externa (Perales-Miranda, 2021).
Esta debilidad metodológica compromete la
capacidad de las instituciones para fundamentar
sólidamente sus decisiones curriculares, pues
expone los procesos de innovación a
cuestionamientos sobre su arbitrariedad o
captura por intereses corporativos (Feixas &
Martínez, 2022). La ausencia de sistemas
robustos de información sobre mercados
laborales, trayectorias de los graduados y
prospectiva productiva constituye uno de los
principales obstáculos para la toma de decisiones
curriculares basada en evidencia (González et al.,
2024).
Evaluación de insumos
. Valora la
suficiencia, pertinencia y calidad de los recursos
humanos, materiales, financieros y tecnológicos
disponibles para implementar exitosamente las
innovaciones propuestas. Las reformas mejor
diseñadas están condenadas al fracaso si no se
acompañan de inversiones adecuadas en
infraestructura, equipamiento, bibliotecas,
laboratorios, capacitación docente y sistemas de
información académica (Stufflebeam &
Shinkfield, 2007).
En el contexto del SUB, caracterizado por
insuficiencias presupuestarias y deterioro de
infraestructura física y tecnológica, esta
dimensión adquiere carácter crítico al evidenciar
tensiones estructurales entre aspiraciones
transformadoras del modelo educativo y
restricciones materiales que limitan su
implementación (CEUB, 2025).
Al respecto, la literatura sobre el
financiamiento de la educación superior en
América Latina documenta ampliamente que las
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
198
Universidades Públicas de la región operan con
niveles de inversión por estudiante
significativamente inferiores a los estándares
internacionales, situación que se agrava en
contextos de masificación de la matrícula sin
incrementos presupuestarios proporcionales
(Boaventura de Sousa, 2007; González et al.,
2024).
Esta realidad plantea interrogantes
fundamentales sobre la viabilidad de
implementar modelos educativos basados en
competencias, los cuales demandan
metodologías activas, trabajo en grupos
reducidos, prácticas profesionales supervisadas y
el uso intensivo de tecnologías educativas,
recursos muchas veces escasos o prácticamente
inexistentes en muchas unidades académicas del
SUB (Perales, 2021). Por tanto, la evaluación de
insumos debe cumplir una función no solo
diagnóstica sino también prospectiva que
permita identificar brechas de recursos,
establecer prioridades de inversión y generar
evidencia para la negociación presupuestaria con
instancias gubernamentales.
Evaluación de procesos
. Monitorea la
implementación efectiva de las innovaciones
curriculares, identificando desviaciones entre lo
planificado y lo ejecutado, documentando a su
turno, cada una de las buenas prácticas
emergentes, detectando dificultades operativas y
generando información continua que permita
encarar los ajustes necesarios durante el
desarrollo mismo de las intervenciones (CEUB,
2025).
Esta dimensión resulta especialmente
relevante en procesos complejos como el
rediseño curricular, donde la participación de
múltiples actores, la coordinación entre
instancias administrativas diversas y la gestión
del cambio organizacional, determinan
críticamente el éxito de las reformas (Bolívar,
2015) por cuanto, en el caso del SUB, la
evaluación de procesos debe atender
particularmente a la efectividad de los
mecanismos de transitabilidad, la calidad de las
capacitaciones docentes en nuevas
metodologías, la funcionalidad de los sistemas
de información académica y la pertinencia de las
estrategias de socialización del nuevo modelo
educativo (CEUB, 2023b).
Investigaciones sobre gestión del cambio en
Universidades Latinoamericanas, evidencian
que resistencias institucionales, conflictos
corporativos e inercias burocráticas, constituyen
obstáculos frecuentes para la implementación de
reformas curriculares, aun cuando exista
consenso formal sobre su necesidad (Souza,
2017); entonces, la evaluación de procesos
cumple una función política fundamental al
visibilizar esas tensiones, documentar sus
manifestaciones concretas y proporcionar
insumos para estrategias de mediación y
construcción de consensos que permitan avanzar
sin fracturar las comunidades académicas
(Machado & Davim, 2023).
El monitoreo continuo, cuando se acompaña
de retroalimentación oportuna y mecanismos de
aprendizaje institucional, incrementa
significativamente las probabilidades de éxito de
innovaciones educativas complejas (Scriven,
2008).
Evaluación de productos
. Valora resultados
alcanzados tanto en términos de aprendizajes
estudiantiles como de impactos institucionales y
sociales, contrastando aquellos logros obtenidos
con los objetivos propuestos y con estándares de
calidad establecidos nacional o
internacionalmente (Stufflebeam & Shinkfield,
2007).
En el contexto del SUB, esta dimensión debe
integrar múltiples indicadores relacionadas al
desempeño académico estudiantil, las tasas de
retención y titulación, los niveles de
empleabilidad de los graduados, la satisfacción
de empleadores con competencias profesionales
adquiridas, la producción científica y tecnológica
generada, y las contribuciones de la Universidad
a la resolución de problemáticas sociales
prioritarias (CEUB, 2025)
La medición rigurosa de estos resultados
enfrenta desafíos metodológicos significativos
que, por una parte, la atribución causal entre
intervenciones curriculares específicas y
resultados observados resulta problemática en
contextos donde múltiples factores influyen
simultáneamente sobre aprendizajes y
trayectorias estudiantiles, requiriendo diseños
evaluativos sofisticados que controlen variables
confusoras (Delgado & Bravo, 2022; Mejía et al.,
2021) y, por otra, la evaluación de impactos
sociales de largo plazo demanda sistemas de
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
199
seguimiento de graduados con proyección
temporal extendida, por cuanto no se cuenta con
este tipo de instrumentos o que son incipientes en
la mayoría de las carreras del SUB (CEUB,
2023b).
La evidencia literaria sobre evaluación
curricular muestra que los modelos
comprehensivos como el CIPP, aunque
metodológicamente sólidos y conceptualmente
ricos, enfrentan problemas de viabilidad
operativa en contextos con limitadas capacidades
técnicas, culturas evaluativas débiles y sistemas
de información deficientes (Mejía et al., 2021),
de tal forma que, la implementación rigurosa del
modelo CIPP requiere equipos evaluativos
especializados, instrumentos validados para cada
dimensión, bases de datos longitudinales y,
fundamentalmente, voluntad institucional para
utilizar los hallazgos evaluativos como insumos
efectivos para la toma de decisiones, condiciones
que frecuentemente no se verifican en
universidades del SUB (CEUB, 2025).
El riesgo concreto es que la adopción formal
del modelo CIPP devenga en un simple
ritualismo burocrático en el que se producen
informes evaluativos que cumplen requisitos
administrativos, pero carecen de incidencia real
sobre prácticas académicas y políticas
institucionales (Li & Hu, 2022; Rodés &
Gewerc, 2022).
En esta parte se plantea la necesidad de
marcar una posición claramente definida,
considerando que, la eficacia de la evaluación
curricular mediante el modelo CIPP en el SUB
depende menos de la sofisticación del modelo
adoptado que del desarrollo previo de
capacidades institucionales, la generación de
culturas evaluativas que valoren la evidencia
empírica como insumo para mejora continua, y
el establecimiento de mecanismos que aseguren
la utilización efectiva de resultados en procesos
decisionales, por cuanto, sin esas condiciones
habilitantes, la evaluación se disocia de la
gestión, perpetuando la brecha entre declaración
y acción que caracteriza tantos procesos de
innovación educativa en América Latina (Rodés
& Gewerc, 2022).
Figura 5
Evaluación Curricular Modelo CIPP
Fuente: Elaboración propia, 2026
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
200
Integración de Tecnologías Digitales en el
Proceso Formativo: De las TIC a las TEP
La incorporación de tecnologías digitales en
los procesos de enseñanza-aprendizaje
constituye otro de los ejes transversales
presentes en el Modelo Educativo SUB 2023-
2028, como manifestación y reconocimiento
de que la formación profesional
contemporánea resulta impensable al margen
de las competencias digitales y la
alfabetización tecnológica propias de las
sociedades del conocimiento (CEUB, 2023b).
En este sentido, la propuesta del modelo
educativo trasciende, al menos
conceptualmente, visiones instrumentales que
reducen la tecnología a mero soporte didáctico,
pues articula una progresión que transita desde
las Tecnologías de la Información y
Comunicación (TIC) hacia las Tecnologías del
Aprendizaje y el Conocimiento (TAC),
desembocando finalmente, en las Tecnologías
para el Empoderamiento y la Participación
(TEP), proceso que reconoce los niveles
crecientes de complejidad y transformación en
el uso educativo de las tecnologías (Almenara
et al., 2015; Osuna & Almenara, 2013; Puga,
2022); aquí la cuestión relevante es si esta
progresión opera como descriptor de una
transformación en curso o como una simple
aspiración que la realidad institucional no ha
comenzado todavía a materializar. Pero
revisemos cada una de ellas:
Nivel TIC
. Entendidas como el conjunto de
recursos tecnológicos que facilitan procesos de
comunicación, acceso a información y
procesamiento de datos; por tanto, las TIC
representan el nivel más básico de integración
tecnológica en la educación. Se caracterizan
por usos predominantemente instrumentales
como las relacionadas con presentaciones
digitales en clases magistrales, el acceso a
bibliotecas virtuales, la comunicación por
correo electrónico y redes sociales o la
búsqueda de información en internet,
actividades que incorporan tecnología sin
modificar sustancialmente los modelos
pedagógicos tradicionales (Company, 2023;
Oropeza, 2023).
La evidencia consultada confirma que, si
bien la infraestructura tecnológica en
universidades del SUB ha experimentado
mejoras en la última década, aún persisten
brechas digitales importantes asociadas a las
condiciones socioeconómicas estudiantiles, la
insuficiencia de conectividad en campus
universitarios, la obsolescencia de
equipamiento y, de manera especialmente
crítica, las carencias en la formación docente
para usos educativos (CEUB, 2023b).
Nivel TAC
. Las Tecnologías del
Aprendizaje y el Conocimiento, constituyen un
avance significativo en relación a las TICs e
implican un salto cualitativo hacia la
integración pedagógica intencional de
tecnologías específicamente orientadas a
facilitar, enriquecer y personalizar procesos de
aprendizaje.
El valor educativo de este tipo de tecnología
no reside en sus características técnicas sino en
los diseños didácticos que median su
utilización (De León Gallo, 2024; Patricio et
al., 2023) dado que, se caracteriza por prácticas
como el diseño de actividades colaborativas en
plataformas digitales, el uso de simuladores y
laboratorios virtuales, la implementación de
sistemas de evaluación automatizada con
retroalimentación adaptativa, o la creación de
entornos personales de aprendizaje que
integran múltiples recursos según necesidades
formativas específicas (Hernández et al.,
2024).
Investigaciones recientes sobre innovación
pedagógica con tecnologías destacan que el
tránsito de las TICs hacia las TACs, requiere
transformaciones profundas en las
concepciones docentes sobre enseñanza-
aprendizaje, el desarrollo de competencias
didácticas digitales especializadas y las
condiciones institucionales que incentiven la
experimentación pedagógica (Almenara et al.,
2015; Zambrano & Gallego, 2021).
Condicionantes que, muchas de ellas, están
ausentes en la mayoría de las Universidades
del SUB, por cuanto, la capacitación docente
en pedagogías digitales es esporádica,
voluntarista y carente de seguimiento; los
incentivos institucionales para innovación
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
201
pedagógica son prácticamente inexistentes; y,
las culturas académicas dominantes siguen
valorando casi exclusivamente la producción
científica disciplinar, sin reconocimiento
equivalente para innovaciones didácticas
documentadas.
Nivel TEP
. Las Tecnologías para el
Empoderamiento y la Participación
representan el nivel más avanzado de la
pirámide, donde las herramientas digitales se
utilizan no solo para aprender sino para
participar activamente en la construcción
social del conocimiento, incidir en
problemáticas comunitarias y ejercer
ciudadanía digital crítica (Company, 2023).
El nivel TEP se materializa en prácticas
como la producción colaborativa de contenidos
en plataformas abiertas, la participación en
redes de conocimiento distribuido, el
activismo digital en causas sociales, la
creación de emprendimientos tecnológicos con
impacto social, o la generación de soluciones
innovadoras a problemáticas locales mediante
la apropiación creativa de tecnologías (Patricio
et al., 2023). Esta perspectiva resulta
particularmente coherente con los principios
de pertinencia social y compromiso
transformador que se manifiestan en el Modelo
Educativo del SUB, pues concibe las
tecnologías no como fines en sí mismos sino
como medios para potenciar la capacidad de
los futuros profesionales para incidir en sus
contextos.
Sin embargo, la evidencia revisada es
categórica: la mayoría de las experiencias de
integración tecnológica en universidades del
SUB permanecen ancladas en el nivel TIC, con
leves o incipientes avances hacia el nivel TAC
y, con un desarrollo prácticamente inexistente
de enfoques TEP (CEUB, 2023b). Se entiende
que, esta situación obedece a múltiples factores
estructurales que van desde la insuficiente
formación docente en pedagogías digitales, el
predominio de culturas institucionales
conservadoras, las carencias de infraestructura
tecnológica robusta, la ausencia de incentivos
para innovación pedagógica, y las limitaciones
en las competencias digitales de los propios
estudiantes, quienes frecuentemente presentan
destrezas instrumentales básicas pero carecen
de alfabetización digital crítica (Argenreder,
2024; Santos et al., 2023).
Investigaciones internacionales, así como la
práctica de aula sobre adopción de tecnologías
en educación superior confirman que, las
inversiones en infraestructura resultan
insuficientes si no se acompañan de
transformaciones pedagógicas, desarrollo
profesional docente continuo y rediseños
institucionales que favorezcan culturas de
innovación pedagógica (Castro et al., 2025;
Maiguashca, 2025; Pineda García et al., 2025).
En esta línea, estudios de caso sobre
universidades latinoamericanas exitosas en
integración tecnológica destacan la
importancia de estrategias institucionales
comprehensivas que articulen equipamiento,
capacitación, incentivos, comunidades de
práctica docente y sistemas de reconocimiento
académico para innovaciones pedagógicas
(Carrero, 2025; Castillo Escalante & Ramírez
García, 2023; Orozco, 2025; Rodés Paragarino
& Gewerc, 2022).
La literatura crítica sobre tecnologías
educativas advierte, además, sobre el riesgo
del tecnocentrismo expresado en la creencia
ingenua de que la incorporación de
dispositivos y plataformas digitales
automáticamente mejora la calidad educativa,
independientemente de los diseños
pedagógicos y los contextos institucionales
pues, la evidencia empírica demuestra que las
tecnologías pueden tanto potenciar como
obstaculizar aprendizajes, dependiendo
críticamente de mediaciones pedagógicas,
intencionalidad didáctica, pertinencia de
actividades propuestas y alineamiento
constructivo entre objetivos, metodologías,
tecnologías y procesos de evaluación
(Ballesteros, 2025; CEUB, 2025; Sankaran &
Saad, 2022).
En este marco, se considera que, la
transición hacia modelos pedagógicos basados
en competencias demanda necesariamente una
integración tecnológica orientada al nivel
TAC-TEP, pues el desarrollo de competencias
complejas requiere de metodologías activas,
aprendizaje situado, trabajo colaborativo y,
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
202
fundamentalmente, la conexión con contextos
reales, ámbitos donde las tecnologías digitales
bien utilizadas pueden aportar valor diferencial
significativo, (Cualchi et al., 2025; Diaz et al.,
2024a; Lucas et al., 2025; Tobón, 2013).
Consecuentemente, se entiende que esta
transición no ocurrirá por simple voluntarismo
o declaración normativa ni por dotación de
equipamiento; es decir, la mejora de la calidad
pedagógica y por tanto de sus resultados, sólo
será posible a través de procesos de inversión
sostenido en la formación docente, la
generación de capacidades institucionales, la
producción de recursos educativos digitales
contextualizados y la consolidación de
comunidades de práctica que sistematicen,
compartan y escalen innovaciones
pedagógicas exitosas (Castelo, 2024; Tituaña
et al., 2025). Sin esas inversiones, la
progresión TIC-TAC-TEP seguirá operando
como taxonomía aspiracional y no como un
descriptor real de transformaciones específicas
y concretas.
Figura 6
Integración de Tecnologías Digitales en el Proceso Formativo
Fuente: Elaboración propia, 2026
CONCLUSIONES
La revisión sistemática desarrollada permite
establecer conclusiones fundamentadas sobre
la eficacia de los procesos de rediseño, ajuste y
complementación curricular implementados
en el Sistema de la Universidad Boliviana bajo
el marco del Modelo Educativo 2023-2028, en
tanto los hallazgos evidencian avances
significativos en la arquitectura normativa
junto a desafíos estructurales que condicionan
la efectividad de estas intervenciones. Las
conclusiones que siguen no se limitan a
sintetizar hallazgos y por el contrario,
incorporan una lectura crítica que busca
señalar tanto lo logrado como lo pendiente, así
como las tensiones que el propio modelo
educativo no ha logrado resolver aún.
Sobre la Arquitectura Normativa y los
Niveles de Intervención Curricular
El modelo tripartito de intervención
curricular: rediseño, ajuste y
complementación, constituye un avance
sustantivo en la gestión académica del SUB,
habida cuenta, proporciona un marco
conceptual que reconoce la complejidad
inherente a los procesos de innovación
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
203
educativa y establece mecanismos
diferenciados según la profundidad,
temporalidad y el alcance de las
transformaciones propuestas. Esta
diferenciación resulta coherente con la
evidencia internacional que demuestra que las
reformas exitosas requieren arquitecturas
flexibles capaces de articular estabilidad con
capacidad de adaptación (UNESCO, 2008,
2016).
Sin embargo, su implementación efectiva
enfrenta obstáculos relacionados con algunas
insuficiencias significativas en cuanto a las
capacidades técnicas institucionales se refiere,
las limitaciones presupuestarias y las
resistencias culturales arraigadas en
tradiciones académicas que privilegian la
autonomía disciplinar sobre la articulación
curricular sistémica. Estos obstáculos no son
coyunturales y, por el contrario, son
estructurales. No desaparecerán con mayor
voluntad política; requieren inversiones
técnicas sostenidas, desarrollo de capacidades
institucionales y transformaciones culturales
profundas que el modelo educativo enuncia,
pero no garantiza.
Planteado así, resulta imperativo que las
instancias normativas del CEUB avancen hacia
la generación de instrumentos técnicos
operativos, protocolos estandarizados y
programas de capacitación que dispensen a las
unidades académicas de herramientas
concretas para implementar procesos
rigurosos, participativos y basados en
evidencia pues, la sostenibilidad del modelo
requiere sistemas de información académica
robustos que permitan monitorear la
coexistencia de múltiples planes de estudio,
gestionar eficientemente la transitabilidad y
generar datos longitudinales que informen
decisiones de mejora continua (CEUB, 2025).
Sin estas inversiones, la arquitectura tripartita
corre el riesgo de operar como una simple
declaración de intenciones más que como
herramienta de transformación real.
Sobre el Principio de Transitabilidad como
Garantía de Derechos Estudiantiles y
Laborales
El principio de transitabilidad representa
una innovación conceptual significativa del
Modelo Educativo 2023-2028, por cuanto se
configura como un mecanismo de protección
dual que salvaguarda simultáneamente la
continuidad de trayectorias formativas
estudiantiles y la estabilidad laboral docente,
arquitectura normativa que resulta
particularmente valiosa en el contexto
boliviano, caracterizado por duraciones reales
de carreras prolongadas, altos índices de
estudiantes que combinan estudio con trabajo,
y plantillas docentes vulnerables a la
precarización laboral (CEUB, 2025; Pineda et
al., 2025).
No obstante, la efectividad de la
transitabilidad, depende críticamente de la
calidad técnica de las tablas de equivalencias,
que deben constituirse sobre la base de
procesos de reflexión y análisis rigurosos de
similitud de competencias, mapeos
curriculares detallados y validaciones que
aseguren comparabilidad efectiva entre
trayectos formativos; habida cuenta, la
evidencia advierte que, en ausencia de
metodologías estandarizadas y capacidades
técnicas especializadas, las equivalencias
frecuentemente se establecen mediante
criterios sesgados, intuitivos o negociaciones
corporativas que comprometen la calidad
formativa y generan inequidades entre los
sujetos (Benavides et al., 2025; CEUB, 2025;
Perales, 2021; Víctor & Ledgerwood, 2022).
Ese riesgo no es hipotético pues, es la
tendencia documentada cuando los sistemas de
transitabilidad carecen de protocolos técnicos
estandarizados y supervisión externa.
Entonces, resulta urgente que el CEUB a
través de sus órganos técnicos de planificación
(Reuniones Sectoriales, Reunión Académica
Nacional y/o Conferencias), desarrolle
metodologías estandarizadas para la
construcción de tablas de equivalencias,
acompañadas de programas de formación de
equipos técnicos y sistemas de validación
externa. Asimismo, la dimensión laboral
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
204
plantea, además, serias interrogantes sobre la
sostenibilidad fiscal en contextos de restricción
presupuestaria institucional y nacional.
Si bien las protecciones laborales resultan
legítimas desde las perspectivas de los
derechos, su viabilidad requiere
complementarse con sistemas de evaluación
del desempeño docente, programas de
reconversión profesional y planificación
prospectiva de plantillas que permitan ajustes
graduales y negociados (Godet & Durance,
2007, 2011). Sin esos complementos, la
protección laboral puede derivar en
asignaciones ficticias e incongruentes que
comprometen la calidad pedagógica.
Sobre las Herramientas de Pertinencia
Social y su Implementación Efectiva
La incorporación de matrices de nodos
problematizadores y familias laborales
representa un esfuerzo institucional
significativo por operacionalizar el mandato
histórico de vinculación universidad-sociedad
pues, dichas herramientas, coherentes con
fundamentos del aprendizaje situado y la
cognición distribuida tienen el potencial de
transformar lógicas organizativas curriculares,
pues permiten transitar desde estructuras
disciplinares fragmentadas hacia arquitecturas
articuladas en torno a problemas complejos y
contextualizados (Tobón, 2011, 2013; Tobón
& Posada, 2008). Ese potencial existe en el
plano conceptual, el problema más bien es si
existen las condiciones institucionales para
materializarlo; en este sentido, su
implementación efectiva enfrenta obstáculos
técnicos, culturales e informacionales
considerables.
En esta línea, por una parte, la construcción
rigurosa de matrices de nodos
problematizadores requiere procesos
participativos sofisticados que integren
perspectivas diversas, evitando tanto la
reproducción acrítica de problemáticas ajenas
como la captura por visiones corporativas
desvinculadas de realidades sociales (Bolivar,
2015; CEUB, 2023b); y, por otra, la
identificación de familias laborales pertinentes
demanda información actualizada sobre
estructura ocupacional y prospectiva
productiva sectorial, datos frecuentemente
inexistentes o metodológicamente
inconsistentes en el contexto boliviano
(CEUB, 2025; OIT, 2018).
Oportunamente, de la revisión de la
literatura crítica, se advierte sobre el riesgo de
subordinación de la universidad a lógicas
instrumentales de empleabilidad inmediata,
perdiendo de vista funciones esenciales de
pensamiento crítico, formación humanística y
generación de conocimiento fundamental
(Boaventura de Sousa, 2007); de tal suerte, se
considera que esta tensión no puede resolverse
mediante declaraciones retóricas sobre el
“equilibrio” o la “articulación armónica”, por
cuanto se trata de una contradicción real que
exige decisiones institucionales explícitas
sobre las prioridades formativas.
La eficacia de estas herramientas depende
críticamente de su articulación con
fundamentos epistemológicos sólidos y
concepciones integrales de formación
profesional que eviten tanto el academicismo
descontextualizado como el utilitarismo
reduccionista, por tanto, esta articulación no es
un resultado automático del diseño curricular
por competencias y es, contrariamente, una
tarea política e intelectual que cada comunidad
académica debe asumir conscientemente.
Sobre la Evaluación Curricular mediante el
Modelo CIPP y sus Condiciones de
Viabilidad
La adopción del modelo CIPP como marco
metodológico constituye un avance conceptual
significativo hacia la consolidación de culturas
institucionales de calidad, mejora continua y
rendición de cuentas basada en evidencia. Este
modelo proporciona una arquitectura
evaluativa robusta que trasciende limitaciones
de enfoques centrados exclusivamente en
productos finales, reconociendo que la eficacia
depende de condiciones contextuales,
disponibilidad de recursos, calidad de procesos
y coherencia sistémica (Stufflebeam &
Shinkfield, 2007).
Sin embargo, la implementación rigurosa
enfrenta desafíos operativos considerables en
contextos caracterizados por limitadas
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
205
capacidades técnicas evaluativas, sistemas de
información deficientes y escasa tradición de
utilización de evidencia empírica como insumo
para decisiones académicas, de tal suerte que,
la evidencia revisada demuestra que la
sofisticación metodológica resulta insuficiente
si no se acompaña de desarrollo de capacidades
institucionales, voluntad política para asumir
hallazgos potencialmente incómodos, y
mecanismos efectivos de retroalimentación
hacia procesos decisionales (Alkin, 2012).
Entendido así, resulta imperativo que la
adopción del modelo CIPP se halle
acompañada de inversiones sostenidas en la
conformación y formación de equipos
evaluativos especializados, el desarrollo de
instrumentos validados, la construcción de
bases de datos longitudinales y el
establecimiento de instancias de gobernanza
que aseguren la utilización efectiva de
evidencia evaluativa (CEUB, 2025) evitando
la burocratización ritualista donde se producen
informes que cumplen requisitos
administrativos pero carecen de incidencia real
sobre transformaciones institucionales (Bosch
et al., 2023). La posición establecida por el
autor en este aspecto es clara e inequívoca
pues, la eficacia de la evaluación curricular
depende menos de la sofisticación del modelo
adoptado que del desarrollo previo de las
condiciones institucionales que hacen posible
su operación rigurosa. Sin esas condiciones, el
modelo CIPP deviene en simple formalismo
burocrático que, en vez de contribuir a la
transformación, genera una falsa ilusión de
avance.
Sobre la Integración Tecnológica y el
Tránsito de las TICs hacia las TEPs
La propuesta del Modelo Educativo 2023-
2028 de transitar progresivamente desde usos
instrumentales de tecnologías (TIC) hacia
integración pedagógica intencional (TAC) y
finalmente hacia apropiaciones
transformadoras orientadas al
empoderamiento (TEP) constituye una visión
conceptualmente sólida y coherente con
literatura especializada sobre alfabetización
digital crítica y ciudadanía en sociedades del
conocimiento (Company, 2023; Diaz et al.,
2024a, 2024b; Lucas et al., 2025; Patricio et
al., 2023). Esta progresión reconoce que el
valor educativo de las tecnologías reside en las
mediaciones pedagógicas, no en sus
características técnicas, superando visiones
tecnocéntricas (Ballesteros, 2025; Carrero,
2025; Hernández-Sellés et al., 2024; Mariño,
2025; Sarmiento Gavilanes, 2025).
La evidencia demuestra, sin embargo, que
la mayoría de las experiencias en
universidades del SUB permanecen ancladas
en el nivel TIC, con desarrollos incipientes
hacia las TACs y prácticamente inexistentes
hacia el nivel TEP, situación que obedece a la
insuficiente formación docente en
competencias digitales pedagógicas, culturas
institucionales conservadoras, carencias de
infraestructura robusta, ausencia de incentivos
para experimentación pedagógica y
limitaciones en alfabetización digital crítica de
estudiantes (Company, 2023; De León, 2024;
Oropeza, 2023; Patricio et al., 2023; Perales,
2021). Esta brecha entre aspiraciones y
prácticas constituye un obstáculo principal
para la consolidación de modelos formativos
basados en competencias, que demandan
metodologías activas, aprendizaje situado y
trabajo colaborativo.
Entonces, el tránsito efectivo hacia niveles
TAC-TEP requiere de estrategias
institucionales comprehensivas que articulen
inversiones en infraestructura con el desarrollo
profesional docente continuo, la generación de
comunidades de práctica, la producción de
recursos educativos digitales contextualizados
y el establecimiento de sistemas de incentivos
que valoren la innovación pedagógica con
legitimidad equivalente a la producción
científica disciplinar (Company, 2023;
Oropeza, 2023; Santos et al., 2023) pues,
resulta fundamental evitar la reproducción de
brechas digitales que perpetúen desigualdades
socioeconómicas, asegurando acceso
equitativo a infraestructura, conectividad y
dispositivos para toda la población estudiantil.
Sin esas inversiones sostenidas, la progresión
TIC-TAC-TEP seguirá operando como una
simple taxonomía aspiracional, no como
descriptor real de transformaciones en curso.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
206
Reflexiones Finales: Desafíos de la
Industrialización con Sustitución de
Importaciones y el Rol de la Universidad
La transformación del modelo educativo del
SUB se inscribe en un proyecto político-
económico más amplio de industrialización
con sustitución de importaciones y
construcción de capacidades científico-
tecnológicas endógenas que permitan superar
la dependencia estructural de exportación de
materias primas (MPD, 2021). En este marco,
la Universidad Pública Boliviana asume
responsabilidades estratégicas que trascienden
la formación de profesionales empleables, para
configurarse como una institución clave para la
generación de conocimiento aplicado, la
innovación tecnológica, la articulación de
ecosistemas productivos regionales y la
formación de capacidades de investigación
científica.
La materialización de este potencial teórico
enfrenta, no obstante, restricciones
estructurales severas relacionadas con las
crónicas insuficientes asignaciones
presupuestarias, la debilidad de sistemas
nacionales de ciencia y tecnología, la escasez
de articulaciones efectivas entre Universidad y
sectores productivos, y las limitaciones en
infraestructura científica (CEUB, 2023b, 2024;
Perales-Miranda, 2021). La formación de
capacidades científicas de excelencia requiere
inversiones de largo plazo en programas
doctorales con sólidas salidas, sistemas de
carrera académica meritocrática, incentivos
para dedicación exclusiva a investigación y
redes de colaboración internacional; dichas
inversiones están ausentes en la mayoría de las
Universidades del SUB.
Entendido así, la eficacia de los procesos de
innovación curricular como instrumentos de
transformación social y productiva depende
críticamente de su articulación con políticas
públicas integrales de desarrollo científico-
tecnológico, inversiones sostenidas en
educación superior e investigación, y
construcción de articulaciones virtuosas entre
Universidad, Estado y sectores productivos;
ante la ausencia de esta articulación sistémica,
las reformas curriculares operarán como
intervenciones aisladas de bajo impacto
transformador.
Es fundamental reconocer, finalmente, que
la eficacia no puede valorarse exclusivamente
mediante indicadores cuantitativos y, por el
contrario, debe integrarse en la reflexión y el
análisis, dimensiones cualitativas relacionadas
con la formación de ciudadanía crítica, el
compromiso ético-político con las
transformaciones sociales y la contribución a
la construcción de una sociedad más justa,
equitativa y democrática, coherente con la
tradición histórica de la Universidad Pública
Latinoamericana.
Esa dimensión ético-política del proyecto
educativo universitario no puede simplemente
medirse con tasas de empleabilidad ni con
indicadores de producción científica y,
contrariamente, requiere una valoración que
reconozca la especificidad de la función
universitaria y que resista la tentación de
subordinar la educación superior a lógicas
puramente instrumentales. Esa resistencia no
es conservadurismo académico es, en suma,
defensa de una concepción de universidad
comprometida tanto con la transformación
productiva como con la formación de
ciudadanía crítica y el pensamiento
emancipador.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Alkin, M. C. (2012). Evaluation roots: A wider
perspective of theorists’ views and
influences (SAGE Publications, Ed.; 2nd
ed.). SAGE Publications.
Almenara, J. C., Díaz, V. M., Garrido, C. M. C.,
https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?co
digo=344418. (2015). Validación de la
aplicación del modelo TPACK para la
formación del profesorado en TIC. @tic.
Revista d’innovació Educativa, ISSN
-e
1989-3477, N
o
. 14, 2015 (Ejemplar
Dedicado a: Competence Assessment in
Higher Education: Situation, Experiences
and Didactic Proposals), Págs. 13-22,
(14), 13
–
22.
https://doi.org/10.7203/attic.14.4001
Altbach, P. G., Reisberg, L., & Rumbley, L. E.
(2019). Trends in Global Higher
Education: Tracking an Academic
Revolution. Trends in Global Higher
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
207
Education.
https://doi.org/10.1163/9789004406155
Argenreder, A. P. (2024). Alfabetización digital en
los jóvenes del siglo XXI.
https://rdi.uncoma.edu.ar/handle/uncomai
d/18361
Ballesteros, R. Á. (2025). Identificación de las
mediaciones pedagógicas didácticas y
tecnológicas en la asignatura practica de
aula ii de la Licenciatura en Tecnología de
la Universidad Tecnológica de Pereira.
Universidad Tecnológica de Pereira.
https://hdl.handle.net/11059/16149
Benavides, U., Villamarín, V., Monge, O.,
Ninahualpa, A., & Pisco, J. (2025).
Sistemas de aseguramiento de la calidad en
la gestión de Recursos Humanos docente
en la Educación Superior. Prospherus,
2(3), 1
–
22.
https://doi.org/10.63535/4qgas432
Bernate, J. A., & Vargas Guativa, J. A. (2020).
Desafíos y tendencias del siglo XXI en la
educación superior. Revista de Ciencias
Sociales, Universidad Del Zulia, 26.
https://www.redalyc.org/journal/280/2806
4146010/html/
Boaventura de Sousa, S. (2007). La Universidad en
el siglo XXI para una reforma democrática
y emancipatoria de la universidad (asdi
cides-umsa, Ed.). Plural Editores.
Bolivar, A. (2015). La autoevaluación en la
construcciónde capacidades de mejora de
la escuela como Comunidad de
Aprendizaje Profesional. Revista
Portuguesa de Investigação Educacional,
14, 9.
https://doi.org/10.13140/RG.2.1.1044.784
9
Bosch, M. J. O., Jiménez, S. N. A., Remón, R. C.
I., Bosch, M. J. O., Jiménez, S. N. A., &
Remón, R. C. I. (2023). Contribución al
análisis epistemológico del método
histórico lógico en la investigación
educativa. Transformación, 19(1), 159
–
177.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_a
rttext&pid=S2077-
29552023000100159&lng=es&nrm=iso&
tlng=es
Cacay, M. H. V., Abad, R. O. C., & Jaramillo, C.
del R. Y. (2023). Secuencias didácticas
como estrategias de organización y
planificación de experiencias de
aprendizaje en los procesos educativos.
Revista Social Fronteriza, 3(5), 124
–
143.
https://doi.org/10.59814/resofro.2023.3(5)
124-143
Carrero, B. D. (2025). La implementación de
comunidades de aprendizaje profesional
como estrategia de investigación-acción
para el desarrollo docente y la mejora de
prácticas inclusivas en entornos escolares.
Revista Internacional de Investigación y
Desarrollo Global, 4(3), 94
–
107.
https://doi.org/10.64041/riidg.v4i3.51
Castellví, J., Escribano, C., Santos, R., & Marolla,
J. (2022). Educación para el futuro:
Currículo y prácticas educativas en
Australia, España y Chile. Oxbridge
Publishing House, 30(73), 45
–
55.
https://doi.org/10.3916/C73-2022-04
Castelo-Vinueza, E. M. (2024). La innovación:
Retos de la educación superior en
formación tecnológica. Código Científico
Revista de Investigación, 5(2), 109
–
127.
https://doi.org/10.55813/gaea/ccri/v5/n2/5
41
Castillo Escalante, I. C., & Ramírez García, A. G.
(2023). Curricular Innovation for Food
Security. Education Sciences 2023, Vol.
13,
13(4).
https://doi.org/10.3390/educsci13040374
Castro, L. J. B., Burgos, A. M. R., & Heredia, L. J.
C. (2025). La transformación digital como
estrategia de gestión educativa en la
educación superior: desafíos y
oportunidades en América Latina. Sinergia
Académica, 8(10), 78
–
103.
https://doi.org/10.51736/SA870
CEUB. (2023a). Lineamientos para el desarrollo
Curricular del Sistema de la Universidad
Boliviana.
https://ceub.edu.bo/doc/gaceta/normas/11
_Lineamientos_desarrollo_curricular.pdf
CEUB. (2023b). Modelo educativo de la
Universidad Boliviana (2023-2028)
(CEUB, Ed.; 1st ed.).
https://ceub.edu.bo/doc/sen/Modelo%20E
ducativo%20SUB%202023versi%C3%B3
n%20final.pdf
CEUB. (2024). Estatuto Orgánico de la
Universidad Boliviana. In I. H. Centellas,
M. Daza, & J. W. Angulo (Eds.), Comité
Ejecutivo de la Universidad Boliviana (1st
ed.).
CEUB. (2025). Lineamientos de la evaluación
curricular.
https://ceub.edu.bo/doc/sna/publicaciones/
LINEAMIENTOS_DE_LA_EVALUACI
ON_CURRICULAR.pdf
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
208
Company, J. V. L. (2023). Las TIC, TAC, TEP,
TRIC en las situaciones de aprendizaje.
Supervisión 21, 68(68), 1
–
33.
https://doi.org/10.52149/sp21/68.13
Contreras Delgado, O. E., & Garibay Rendón, N.
G. (2023). Análisis entre las trayectorias
laborales y nivel de ocupación de los
comunicadores sociales-organizacionales
egresados de la Universidad Mariana en la
ciudad de Pasto entre los años 2017 - 2025-
I. InMediaciones de La Comunicación,
15(2), 43
–
70.
https://doi.org/10.18861/ic.2020.15.2.301
8
Cualchi, F. J. A., Yar, K. D. P., Cuatín, M. G. Q.,
Velasco, D. I. R., & Chico, A. E. C. (2025).
Las Competencias Digitales Docentes: Un
Estudio sobre la Preparación del Docente
para la Educación Digital. Revista
Científica de Salud y Desarrollo Humano,
6(3), 630
–
648.
https://doi.org/10.61368/r.s.d.h.v6i3.799
Day, R. A. (2005). Cómo escribir y publicar
trabajos científicos (5th ed.). Pan
American Health.
De León Gallo, M. T. (2024). TIC, TAC y TEP en
los procesos de aprendizaje y de enseñanza
de la UAA. DOCERE, 14(29), 16
–
20.
https://doi.org/10.33064/2023docere2950
74
Delgado, D. S., & Bravo, D. G. (2022). Estrategias
de evaluación por competencias en la
educación superior del siglo XXI.
UNESUM-Ciencias. Revista Científica
Multidisciplinaria. ISSN 2602-8166, 6(1).
https://doi.org/10.47230/unesum-
ciencias.v6.n1.2022.640
Delors, J. (1996). La Educación encierra un tesoro,
informe a la UNESCO de la Comisión
Internacional sobre la Educación para el
Siglo XXI.
https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0
000109590_spa
Diaz, D. J. H., Cisneros, M. G. V., Gutiérrez, J. P.
C., Luna, P. S. F.,
https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?co
digo=6689148. (2024a). Transformación
educativa: integración de enfoques
pedagógicos innovadores y tecnologías
emergentes en los procesos de enseñanza-
aprendizaje. REINCISOL: Revista de
Investigación Científica y Social, ISSN-e
2953-6421, Vol. 3, N
o
. 6, 2024 (Ejemplar
Dedicado a: Science and Social
Development), Págs. 6001-6024, 3(6),
6001
–
6024.
https://doi.org/10.59282/reincisol.V3(6)60
01-6024
Diaz, D. J. H., Cisneros, M. G. V., Gutiérrez, J. P.
C., Luna, P. S. F.,
https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?co
digo=6689148. (2024b). Transformación
educativa: integración de enfoques
pedagógicos innovadores y tecnologías
emergentes en los procesos de enseñanza-
aprendizaje. REINCISOL: Revista de
Investigación Científica y Social, ISSN-e
2953-6421, Vol. 3, N
o
. 6, 2024 (Ejemplar
Dedicado a: Science and Social
Development), Págs. 6001-6024, 3(6),
6001
–
6024.
https://doi.org/10.59282/reincisol.V3(6)60
01-6024
Feixas, M., & Martínez-Usarralde, M. J. (2022). La
transferencia de los proyectos de
innovación docente: un estudio sobre su
capacidad de transformar la enseñanza y el
aprendizaje. EDUCAR, 58(1), 69
–
84.
https://doi.org/10.5565/rev/educar.1407
Figueroa-Vargas, A., & Casillas-Martín, S. (2024).
Innovation in Teacher Training: Curricular
and Operational Keys in Pedagogy
Programs. Sustainability 2024, Vol. 16,
16(20).
https://doi.org/10.3390/su16208966
Gaceta Oficial de Bolivia. (2009). Constitución
Política del Estado.
http://www.gacetaoficialdebolivia.gob.bo/
app/webroot/archivos/CONSTITUCION.
pdf
Garcés Cano, J. E., & Duque Oliva, E. J. (2007).
Metodología para el análisis y la revisión
crítica de artículos de investigación.
INNOVAR. Revista de Ciencias
Administrativas y Sociales, 17(29), 184
–
194.
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=81
802912
Godet, M., & Durance, P. (2007). Prospectiva
Estratégica: problemas y métodos (2nd
ed.). http://www.laprospective.fr/
Godet, M., & Durance, P. (2011). La prospectiva
estratégica. Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura.
Gonzalez Novoa, A., Sosa Alonso, J. J., & Martín
Hurtado, M. D. (2024). La necesidad de
desacelerar la educación superior: más allá
de una universidad centrifugada y del
entretenimiento. En-Claves Del
Pensamiento, (36), 105
–
131.
https://doi.org/10.46530/ecdp.v0i36.691
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
209
Hernández-Sellés, N., Muñoz-Carril, P. C., &
González-Sanmamed, M. (2024).
Computer-supported collaborative
learning. RIED-Revista Iberoamericana de
Educacion a Distancia, 27(2).
https://doi.org/10.5944/ried.27.2.40208
Li, Y., & Hu, C. (2022). The Evaluation Index
System of Teaching Quality in Colleges
and Universities: Based on the CIPP
Model. Mathematical Problems in
Engineering, 2022(1), 3694744.
https://doi.org/10.1155/2022/3694744
Lucas, L. M., Guriz, N. O., Orellana, D. F., Flores,
S. A. V.,
https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?co
digo=7080587. (2025). Educación 5.0 e
innovación pedagógica: desafíos
estratégicos y perspectivas emergentes en
la integración tecnológica y el
fortalecimiento de la formación integral
universitaria. REINCISOL: Revista de
Investigación Científica y Social, ISSN-e
2953-6421, Vol. 4, N
o
. 8, 2025 (Ejemplar
Dedicado a: Science as a Humanitarian
Contribution to Preservation), Págs. 3833-
3854, 4(8), 3833
–
3854.
https://doi.org/10.59282/reincisol.V4(8)38
33-3854
Machado, C. F., & Davim, J. P. (2023).
Sustainability in the Modernization of
Higher Education: Curricular
Transformation and Sustainable
Campus
—
A Literature Review.
Sustainability 2023, Vol. 15, 15(11).
https://doi.org/10.3390/su15118615
Maiguashca, G. de L. Á. G. (2025). Las
innovaciones disruptivas y su efecto en la
transformación pedagógica y
organizacional del sistema educativo
superior en América Latina. Ciencia y
Educación, 6(6.1), 208
–
228.
https://doi.org/10.5281/ZENODO.165190
93
Mariño, L. (2025). Constructos orientados a la
formación pedagógica del profesional de
Enfermería dirigido a la seguridad del
paciente desde la atención primaria de
salud (APIS).
Espacio.Digital.Upel.Edu.Ve.
http://espacio.digital.upel.edu.ve/index.ph
p/TD/article/view/2178
Mejía, D. L., Mejía, E. J., Mejía, D. L., & Mejía, E.
J. (2021). Evaluación y calidad educativa:
Avances, limitaciones y retos actuales.
Revista Electrónica Educare, 25(3), 702
–
715. https://doi.org/10.15359/REE.25-
3.38
Montero, J. A. G., Cortes, R. H., & Córdoba, L. G.
(2023). El Enfoque de las Competencias
Laborales y su Importancia en la Gestión
de la Mano de Obra en una Empresa.
Ciencia Latina Revista Científica
Multidisciplinar, 7(6), 1365
–
1376.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v7i6.8776
MPD. (2021). Plan de Desarrollo Económico y
Social: Reconstruyendo la Economía para
Vivir Bien, Hacia la Industrialización con
Sustitución de Importaciones.
https://grus.org.bo/wp-
content/uploads/2021/12/PDES-2021-
2025_compressed-comprimido1.pdf
OIT. (2018, July 23). Mujeres y hombres en la
economía informal: Un panorama
estadístico.
https://www.ilo.org/es/publications/mujer
es-y-hombres-en-la-economia-informal-
un-panorama-estadistico-tercera
Oropeza, R. M. (2023). Las TIC, las TAC y las TEP
en la educación. Revista de Investigación
Transdisciplinaria En Educación,
Empresa y Sociedad - ITEES, 10(1), 159.
https://doi.org/10.34893/itees.v10i1.498
Orozco, L. C. E. (2025). Estrategias efectivas de
acompañamiento pedagógico para la
mejora del trabajo docente. Revista
Académica Sociedad Del Conocimiento
Cunzac, 5(1), 84
–
97.
https://doi.org/10.46780/sociedadcunzac.v
5i1.165
Osuna, J. M. B., & Almenara, J. C. (2013). Nuevos
escenarios digitales: las tecnologías de la
información y la comunicación aplicadas a
la formación y desarrollo curricular.
Nuevos Escenarios Digitales. Las
Tecnologías de La Información y La
Comunicación Aplicadas a La Formación
y Desarrollo Curricular, 37
–
55.
https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?cod
igo=691263&info=resumen&idioma=SP
A
Page, M. J., McKenzie, J. E., Bossuyt, P. M.,
Boutron, I., Hoffmann, T. C., Mulrow, C.
D., Shamseer, L., Tetzlaff, J. M., Akl, E.
A., Brennan, S. E., Chou, R., Glanville, J.,
Grimshaw, J. M., Hróbjartsson, A., Lalu,
M. M., Li, T., Loder, E. W., Mayo-Wilson,
E., McDonald, S., … Moher,
D. (2021).
Declaración PRISMA 2020: una guía
actualizada para la publicación de
revisiones sistemáticas. Revista Española
de Cardiología, 74(9), 790
–
799.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
210
https://doi.org/10.1016/J.RECESP.2021.0
6.016
Paredes Peñafiel, R. R., Carrillo Robles, C.,
Chávez Huanca, C. A., Chávez lrazabal,
W., Paredes Peñafiel, R. R., Carrillo
Robles, C., Chávez Huanca, C. A., &
Chávez lrazabal, W. (2025). Disposición
laboral y empleabilidad en egresados
universitarios se analizan mediante un
enfoque correlacional según el sector
económico. Revista Impulso, 5(11), 566
–
576.
https://doi.org/10.59659/impulso.v.5i11.1
63
Patricio, W., Cueva, L., Elizabeth, J., Jiménez, M.,
Elizabeth, S., Toro, B., Gabriela, N., Moya,
O., José, C., Ecuador, E., & Valentín, R.
(2023). TIC TAC TEP En Educación:
Estrategias y Beneficios de su
Implementación. Ciencia Latina Revista
Científica Multidisciplinar, 7(5), 8917
–
8938.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v7i5.8462
Perales-Miranda, V. H. (2021). Los desafíos de la
Universidad Boliviana en la mejora de la
calidad educativa de la Educación
Superior. Educación Superior, 8, 56
–
68.
Perrenoud, Philippe. (2012). Cuando la escuela
pretende preparar para la vida:
¿Desarrollar competencias o enseñar otros
saberes? In Teoría de la Educación,
Educación y Cultura en la Sociedad de la
Información (1st ed., Vol. 40). Gra
ó
.
Pineda García, C. M., González Velasco, J. M.,
Consuegra Solano, E. M., Pineda García,
C. M., González Velasco, J. M., &
Consuegra Solano, E. M. (2025).
Perspectiva del currículo transdisciplinar
en América Latina. Revista CON-
CIENCIA, 13(1), 43
–
57.
https://doi.org/10.53287/PPXM1441JY40
O
Puga, R. U. (2022). Autoaprendizaje mediado por
las TIC: estudio de caso: alumnado de la
maestría en educación. Edutec: Revista
Electrónica de Tecnología Educativa,
(79), 272
–
286.
https://doi.org/10.21556/EDUTEC.2022.7
9.1993
Rodés Paragarino, V., & Gewerc, A. (2022).
Educational Innovation, Open Educational
Resources, and Gender in Latin American
Universities. Education Sciences 2023,
Vol. 13,
13(1).
https://doi.org/10.3390/educsci13010019
Sankaran, S., & Saad, N. (2022). Evaluating the
Bachelor of Education Program Based on
the Context, Input, Process, and Product
Model. Frontiers in Education, 7, 924374.
https://doi.org/10.3389/feduc.2022.92437
4
Santos, A. H., Cuba, L. D. P., Planella, J., &
Domínguez, T. D. (2023). Alfabetización
digital crítica en la enseñanza del Derecho.
Revista Electrónica Iberoamericana,
17(1), 155
–
174.
https://doi.org/10.20318/reib.2023.7805
Sarmiento Gavilanes, S. D. (2025). Mediación
Pedagógica en la Educación Superior:
Reflexiones y Prácticas para una Docencia
Universitaria Inclusiva e Innovadora.
http://dspace.uazuay.edu.ec/handle/datos/
15596
Scriven, M. (2008). A Summative Evaluation of
RCT Methodology: & An Alternative
Approach to Causal Research. Journal of
MultiDisciplinary Evaluation, 5(9), 11
–
24.
https://doi.org/10.56645/jmde.v5i9.160
Soriano, J.-S., & Jiménez, D.-V. (2023). Prácticas
educativas innovadoras en la educación
superior: una revisión sistemática. Revista
Innova Educación, 5(1), 23
–
37.
https://doi.org/10.35622/J.RIE.2023.05.00
2
Souza, W. I. de. (2017). Una mirada a las reformas
educativas y la formación de la ciudadanía
en Bolivia (Siglo XX y XXI).
ALTERIDAD. Revista de Educación,
12(2), 144
–
154.
https://doi.org/10.17163/ALT.V12N2.201
7.0
Stufflebeam, D. L., & Shinkfield, A. J. (2007).
Evaluation Theory, Models, and
Applications (John Wiley & Sons, Ed.;
Vol. 3).
Tituaña, L. G. P., González, N. M. Q., Cumbal, M.
del P. T., Shiguango, H. A. V.,
https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?co
digo=6896074. (2025). Competencias
digitales docentes en la educación
superior: evaluación, desafíos y estrategias
para su fortalecimiento institucional.
Multidisciplinary Journal of Sciences,
Discoveries, and Society, ISSN-e 3091-
1699, Vol. 2, N
o
. 3, 2025 (Ejemplar
Dedicado a: Edición Regular: Estudios
Multidisciplinarios; e-230), 2(3), 3.
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?
codigo=10186014&info=resumen&idiom
a=SPA
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 184-211
211
Tobón, S. (2011). Secuencias Didácticas:
Aprendizaje y Evaluación por
Competencias (México D.F.).
Tobón, S. (2013). Formación integral y
competencias. Pensamiento complejo,
currículo, didáctica y evaluación (4th ed.).
https://cife.edu.mx/recursos/formacion-
integral-y-competencias-pensamiento-
complejo-curriculo-didactica-y-
evaluacion/
Tobón, S., & Posada, R. (2008). Evaluación por
competencias. Soporte Digital.
UNESCO. (2008). Tendencias de la educación
superior en América Latina y el Caribe. In
UNESCO (Ed.), Tendencias de la
Educación Superior en América Latina y el
Caribe (pp. 88
–
112). IESALC.
https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0
000161990
UNESCO. (2016). Educación 2030.
https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0
000245656_spa
UNESCO. (2023, September 7). Orientación para
la IA generativa en la educación y la
investigación.
https://www.unesco.org/en/articles/guidan
ce-generative-ai-education-and-research.
https://www.unesco.org/en/articles/guidan
ce-generative-ai-education-and-research
Víctor, C., & Ledgerwood, C. (2022). La
planificación curricular basada en
competencias, un recurso para procurar la
calidad de la educación superior. Revista
Saberes APUDEP, 5(1), 420
–
435.
https://doi.org/10.48204/NH
Wolcott, H. F., Castellanos, M. S.,
https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?co
digo=1332090, &
https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?co
digo=1332093. (2004). Mejorar la
escritura de la investigación cualitativa.
Investigación y Educación En Enfermería,
ISSN-e 2216-0280, ISSN 0120-5307, Vol.
22, N
o
. 2, 2004, Págs. 150-162, 22(2), 150
–
162.
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?
codigo=1321689&info=resumen&idioma
=SPA
Zambrano-Sánchez, M. N., & Gallego-Macías, M.
R. (2021). Estrategias didácticas que
incluyen las TICS para el desarrollo del
pensamiento crítico. Revista Científica
Multidisciplinaria Arbitrada YACHASUN,
5(9), 63
–
79.
https://doi.org/10.46296/YC.V5I9EDESP
DIC.0139
DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERESES
Los autores declaran no tener conflictos de intereses.
DERECHOS DE AUTOR
Maldonado Olmos, E., Yapura Fajardo, M. A., Araya Villafán, R., & Villca Chillaje, F. (2026)
Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo la licencia Creative Commons de Atribución No
Comercial 4.0, que permite su uso sin restricciones, su distribución y reproducción por cualquier
medio, siempre que no se haga con fines comerciales y el trabajo original sea fielmente citado.
El texto final, datos, expresiones, opiniones y apreciaciones contenidas en esta publicación es de
exclusiva responsabilidad de los autores y no necesariamente reflejan el pensamiento de la revista.