337 Revista Científica Multidisciplinar https://revistasaga.org/ e-ISSN 3073-1151 Abril-Junio , 2026 Vol. 3 , Núm. 2 , 337-344 https://doi.org/10.63415/saga.v3i2.385 Artículo de Investigación . La arqueología contemporánea como enfoque teórico para repensar el patrimonio arqueológico en Bolivia Contemporary archaeology as a theoretical approach to rethink archaeological heritage in Bolivia A arqueologia contemporânea como abordagem teórica para repensar o patrimônio arqueológico na Bolívia Adolfo Enrique Pérez Arias 1 ​ ​ 1 Instituto de Investigaciones de Antropología y Arqueología UMSA, La Paz, Bolivia Recibido : 2026-02-15 / Aceptado : 2026-03-20 / Publicado : 2026-04-01 RESUMEN Este artículo examina la arqueología contemporánea como una herramienta conceptual y metodológica para repensar la noción de patrimonio arqueoló gico en Bolivia. A partir de categorías como “supermodernidad”, “hiperproducción material” y “ruina entrópica”, se examina el potencial arqueológico de objetos, espacios y estructuras del pasado reciente, muchas veces marginados del discurso patrimonial dominante. Lejos de confrontar el valor del patrimonio prehispánico, se propone una ampliación crítica del campo arqueológico, en la que la materialidad reciente también puede ser comprendida como huella significativa de procesos culturales, sociales y tecnológicos. El artículo plantea, finalmente, que este cambio de paradigma no solo transforma los objetos de estudio, sino que interpela los fundamentos epistemológicos de la disciplina. Palabras clave: arqueología contemporánea; patrimonio; supermodernidad; materialidad ABSTRACT This ​article examines contemporary archaeology as a conceptual and methodological tool to rethink the notion of archaeological heritage in Bolivia. Drawing on categories such as 'supermodernity,' 'material hyperproduction,' and 'entropic ruin,' it examines the archaeological potential of objects, spaces, and structures from the recent past, often marginalized in dominant heritage discourses. Rather than confronting the value of pre-Hispanic heritage, it proposes a critical expansion of the archaeological field, where recent materiality can also be understood as a meaningful trace of cultural, social, and technological processes. Ultimately, the article suggests that this paradigm shift not only transforms the objects of study but also challenges the epistemological foundations of the discipline. Keywords : contemporary archaeology; heritage; supermodernity; materiality RESUMO Este artigo examina a arqueologia contemporânea como uma ferramenta conceitual e metodológica para repensar a noção de patrimônio arqueológico na Bolívia. A pa rtir de categorias como “supermodernidade”, “hiperprodução material” e “ruína entrópica”, analisa -se o potencial arqueológico de objetos, espaços e estruturas do passado recente, muitas vezes marginalizados do discurso patrimonial dominante. Longe de confrontar o valor do patrimônio pré-hispânico, propõe-se uma ampliação crítica do campo arqueológico, na qual a materialidade recente também pode ser compreendida como rastro significativo de processos culturais, sociais e tecnológicos. O artigo defende, finalmente, que essa mudança de paradigma não apenas transforma os objetos de estudo, mas também interpela os fundamentos epistemológicos da disciplina. Palavras-chave : arqueologia contemporânea; patrimônio; supermodernidade; materialidade
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344 338 Forma sugerida de citar (APA): Pérez Arias, A. E. (2026). La arqueología contemporánea como enfoque teórico para repensar el patrimonio arqueológico en Bolivia. SAGA: Revista Científica Multidisciplinar, 3(2), 337-344. https://doi.org/10.63415/saga.v3i2.385 Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons de Atribución No Comercial 4.0 INTRODUCCIÓN En Bolivia, la construcción del relato patrimonial nacional ha estado de alguna manera influida por políticas estatales e ideologías nacionalistas que ​privilegiaron el mundo prehispánico como fundamento simbólico de la identidad nacional. Si bien la arqueología, como disciplina relativamente reciente y aún en proceso de consolidación institucional en el país, ha participado de ese proceso, no ha sido su ​principal arquitecta. Casos como el de la arqueología nacionalista impulsada por Carlos Ponce Sanginés y la creación del Centro de Investigaciones Arqueológicas de Tiwanaku (CIAT) ilustran cómo el discurso patrimonial fue configurado desde instancias estatales, más que desde debates arqueológicos académicos, reforzando una visión monumentalizada y selectiva del pasado. No obstante, sitios como Tiwanaku, Samaipata, Inkallajta o el Qhapaqñan, han definido lo que se considera “arqueológico” y, por extensión, “patrimonial”. Esta concepción ha estado acompañada de una idea implícita pero profundamente arraigada de que la arqueología se ocupa del estudio de lo remoto, de lo antiguo, de lo que ya no forma parte activa del presente. No en vano identificó M. Schiffer (1972) la línea divisoria entre los contextos “sistémicos” y “arqueológicos”, división que se convirtió en paradigmática en la arqueología. Sin embargo, en las dos últimas décadas, diversas corrientes arqueológicas han cuestionado la delimitación cronológica y epistemológica (Renfrew & Bahn, 2010). Entre ellas, la denominada arqueología contemporánea ha propuesto extender el campo de estudio hacia las materialidades del pasado reciente e incluso del presente, atendiendo a objetos, espacios y ruinas generadas por la modernidad, el conflicto y los procesos de exclusión social y cultural (González-Ruibal, 2014; Harrison y Schofield, 2010). Sin ánimo de ser redundante, es necesario recalcar que esta perspectiva no busca desplazar el interés por el pasado prehispánico, ni mucho menos, sino enriquecerlo desde una mirada crítica que reconoce la densidad histórica y política de lo aparentemente banal o descartable. Así mismo, y como señala Almansa Sánchez (2018), repensar la arqueología desde su función social implica asumir que el patrimonio no es un conjunto neutro de vestigios consagrados, sino una construcción situada, donde ciertas memorias son valoradas y otras atenuadas, por decir lo menos. En este sentido, la arqueología contemporánea se posiciona como una herramienta para repensar las jerarquías patrimoniales y visibilizar “patrimonios sin estatuto”, que en definitiva se constituyen en formas de materialidad que, aunque no milenarias ni monumentalizadas, también son huella de las dinámicas culturales y sociales de la gente que las produjo. En este sentido cabe preguntarse ¿Qué ocurre, entonces, con las materialidades recientes? ¿Cómo asumimos como arqueólogos lo que ha sido producido, habitado o abandonado en las últimas décadas, pero que aún no ha sido reconocido como digno de memoria? Este artículo propone reflexionar sobre estas preguntas, explorando el potencial crítico de la arqueología contemporánea para ampliar el horizonte patrimonial boliviano desde una ruptura epistémica con los marcos tradicionales. El objetivo de este trabajo es introducir el campo de la arqueología contemporánea como una herramienta conceptual y metodológica
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344 339 para repensar la noción de patrimonio arqueológico en Bolivia. Partiendo de conceptos como “supermodernidad” y la “hiperproducción” material de la modernidad (y su aparente irrelevancia patrimonial), el artículo propone examinar los silencios, omisiones y potencialidades de una arqueología centrada en el presente reciente y sus restos materiales. Una arqueología del presente El interés por el estudio del pasado reciente ya ha sido expuesto desde hace más de tres décadas atrás, por lo que no se trata de un enfoque teórico de reciente data. Varios autores, especialmente W. Rathje y C. Murphy (1992), propusieron definiciones y sentaron las bases teóricas y epistemológicas de esta corriente arqueológica (Buchli y Lucas, 2001; Harrison y Schofield, 2010; Harrison, 2011; Harrison y Breithoff, 2017, González-Ruibal, 2014, 2019; Wilkie, 2014) y no es objetivo de este trabajo presentar una visión detallada de ese proceso. No obstante, es importante destacar que, en la obra pionera Modern Material Culture: The Archaeology of Us, R. Gould y M. B. Schiffer (1981) argumentaron que los principios arqueológicos podían aplicarse también al estudio de la cultura material contemporánea. Esta visión inicial, enfocada en validar modelos inferenciales y metodológicos, ha evolucionado hacia una arqueología crítica y situada, como la que proponen González-Ruibal (2019) o Alonso González (2019), centrada en el análisis de los restos modernos como expresiones materiales de los fracasos estructurales de la modernidad. Partiendo de la idea de que el tiempo arqueológico no depende de siglos o milenios, sino de rupturas o transformaciones de sociedades pasadas ​como presentes, esta corriente cuestiona, aunque sin abandonarla del todo, la idea convencional de la arqueología ligada necesariamente al pasado remoto. Así, estos autores arguyen que, no se trata de negar dicho pasado, sino de ampliar el objeto de estudio arqueológico hacia materialidades recientes que cargan agencia, ideología y memoria (Augé, 2000; González P., 2019; Dawdy, 2010; Holtorf y Fairclough, 2013; DeSilvey, 2017; González Ruibal, 2012, 2013, 2019). Por otra parte, en el sentido de repensar los límites temporales y epistemológicos de la disciplina, la arqueología contemporánea propone investigar los objetos, paisajes y ruinas de estos períodos tardíos con el propósito de considerar como digno de atención aquello que las sociedades actuales descartan, ignoran o consideran indigno de interés científico, por ejemplo, los basurales, infraestructuras obsoletas, ruinas modernas, materialidades del conflicto o del abandono (González-Ruibal, 2014; Dawdy, 2010). Es muy común observar en nuestro medio estructuras abandonadas, producto de situaciones políticas prebendales de nuestro pasado reciente, que se convirtieron en vestigios materiales derivados del contexto socio político de un momento dado de nuestra historia inmediata, pero que no ameritan el interés del arqueólogo porque aun contienen una fuerte carga ideológica con las que probablemente, no comulga el investigador (Pérez Arias, 2023a, 2023b). En consecuencia, esta perspectiva o nuevo enfoque, representa una ruptura epistémica en la medida en que subvierte los marcos ontológicos tradicionales de la disciplina. Ya no se trata solamente de reconstruir o intentar explicar el pasado desde una mirada exclusivamente científica positivista, sino de interrogar el presente desde una arqueología crítica, que reconoce la agencia de los objetos recientes y los silencios impuestos por las políticas oficiales del patrimonio. En la legislación boliviana sobre patrimonio, la Ley del Patrimonio Cultural Boliviano, establece en su Artículo 4 (Definiciones) que la antigüedad constituye un criterio central para la clasificación del patrimonio arqueológico. No obstante, el mismo artículo (numeral 13) reconoce también como parte del patrimonio cultural los vestigios asociados a la era industrial del país, incluyendo elementos del siglo XIX y XX. (Ley No. 530, 2014). A pesar de esta inclusión normativa, en la práctica los arqueólogos tendemos a reproducir, muchas veces de forma no deliberada, una jerarquía patrimonial basada en la temporalidad, donde
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344 340 lo remoto adquiere mayor legitimidad que lo reciente. La ​hiperproducción ​material ​y ​el ​silencio patrimonial Durante buena parte del siglo XX, diversos especialistas, profesionales del patrimonio y sobre todo, instituciones internacionales como el International Council on Monuments and Sites (ICOMOS) y la Carta Internacional para la Gestión del Patrimonio Arqueológico de Lausana en 1990, asumieron como evidente que los vestigios del pasado (en un contexto mundial) poseen un valor intrínseco, y que, en consecuencia, deben ser preservados para las generaciones futuras de los diversos países que lo contienen. Al respecto, C. Holtorf y G. Fairclough (2013) advierten que, tal vez este tipo de discurso no debería ser considerado atemporal ni universal, sino probablemente, como una construcción cultural situada, propia de contextos históricos y sociales específicos. Desde esta perspectiva, resulta pertinente repensar los fundamentos que legitiman la conservación patrimonial y problematizar sus implicaciones en el presente. Sin embargo, este afán de priorizar las identidades individuales (Portugal Loayza, 2025) planteado por aquellos autores resultaría muy difícil de aplicar en la práctica en cada contexto nacional y contextos sociales específicos. No obstante, la idea en general resulta interesante debido a que cada situación histórica en un determinado contexto contiene valoraciones relativas lo que se proyecta también en los restos materiales asociados (Campbell, et al., 2017). A propósito de las implicaciones del patrimonio en el presente, una de las manifestaciones más visibles del registro arqueológico contemporáneo es, precisamente, la “ruina”, término más utilizado en la jerga popular que por arqueólogos y gestores del patrimonio. Sin embargo, asumamos por esta vez esta significación. Ningún otro periodo de la historia humana ha producido tantas ruinas, y con tanta rapidez que la modernidad y la supermodernidad. Vivimos en una época en que los desechos materiales constituyen parte fundamental de nuestra vida, de la implementación políticas públicas, de saneamiento ambiental, y otras situaciones derivadas de su omnipresencia. Si bien la ruina no es el único fenómeno arqueológico relevante en estos períodos, es sin duda uno de los más reconocibles, tanto en el imaginario popular como en la tradición académica y artística. Se ha puntualizado ya, que la arqueología ha sido históricamente asociada a las ruinas antiguas, como lo han señalado autores como Michael Shanks (1992, 2012), quien explora el carácter performativo y estético de la ruina como objeto cultural. Sin embargo, desde la teoría crítica, Andreas Huyssen (2003) ha mostrado cómo las ruinas modernas operan como espacios de memoria cargados de ansiedad histórica, mientras que Tim Edensor (2005) propone entender las ruinas industriales como paisajes complejos donde convergen orden y descomposición, visibilizando los límites del proyecto moderno. Ahora bien, para comprender a cabalidad el concepto de “ruina” en el contexto contemporáneo, es necesario adoptar un sentido amplio del término, como el que ofrece el Diccionario de la Lengua Española: “decadencia, destrozo, restos de edificios arruinados…” Sin embargo, desde la perspectiva que estamos tratando, la ruina no se limita a edificaciones monumentales, sino que también abarcaría formas materiales efímeras, frágiles o no institucionalizadas, y por supuesto, basura. Tal como sostiene González- Ruibal (2019), la “ruina” debe entenderse como un proceso entrópico, es decir, como una condición de transformación y deterioro constante, y no como un estado fijo o concluido. Así, la ruina puede afectar por igual a una choza precaria, una máquina obsoleta o incluso un sistema cultural, en fin, todo lo que ha sido producido por la acción humana está sujeto al desgaste y la desaparición; es decir, se encuentran en calidad de ruina. Con esa base, asumimos entonces que, la modernidad ha producido objetos, edificios e infraestructuras a un ritmo sin precedentes. Sin embargo, esta "hiperproducción material" está acompañada por una desmemoria sistemática, lo nuevo envejece rápido, y lo obsoleto se torna invisible. Bolivia no es ajena a esta dinámica. Restos de estaciones de tren en Guaqui,
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344 341 estructuras aeroportuarias en El Alto, obras inconclusas del desarrollismo, barrios marginados o infraestructura minera abandonada son parte del paisaje, pero no del patrimonio. ¿Por qué estas ruinas modernas, estos vestigios materiales contemporáneos, no son considerados, si no patrimoniales, al menos arqueológicos? ¿Por qué no los pensamos como parte de nuestra memoria material colectiva? METODOLOGÍA Respecto a la metodología, el presente trabajo se desarrolla desde un enfoque cualitativo, con carácter documental e interpretativo. Desde el punto de vista metodológico, se sustenta en la revisión y análisis crítico de bibliografía especializada respecto a la arqueología contemporánea, teoría del patrimonio, supermodernidad periférica, ruina y materialidad reciente, con el objetivo de construir un marco de reflexión aplicable al contexto boliviano. A partir de esa revisión, se articulan categorías analíticas orientadas a problematizar los criterios que tradicionalmente definen patrimonio arqueológico y se examina la posibilidad de ampliación del campo disciplinar hacia vestigios del pasado reciente y del presente. En este sentido, el trabajo no se plantea como un estudio empírico de caso, sino como un ejercicio de análisis teórico y reflexión crítica sobre los fundamentos epistemológicos que han delimitado históricamente el patrimonio arqueológico en el país. Para la ilustración gráfica de los conceptos presentados en este artículo, se obtuvo imágenes propias de dos elementos patrimoniales, no reconocidos, con potente carga simbólica que tuvieron marcada influencia en la historia reciente de Bolivia: restos de maquinaria y una casa con significado político. RESULTADOS Supermodernidad y ruinas periféricas: el caso boliviano Marc Augé (1992) definió la supermodernidad como un tiempo marcado por el exceso de información, de objetos, de velocidad. En otras palabras, se trata de la modernidad que se ha convertido en excesiva y en muchos casos, devastadora. A diferencia de la “posmodernidad” (Lyotard, 1984), que implica una ruptura con la modernidad, la “supermodernidad” sostiene que ésta no ha sido superada, sino que ha adquirido proporciones gigantescas en cuanto a los restos materiales que produce y descarta (González Ruibal, 2019, p. 13). De hecho, la línea divisoria entre modernidad y supermodernidad no está claramente definida, especialmente en arqueología. En nuestra disciplina, que ve las cosas a largo plazo, los períodos, fases, y edades arqueológicas rara vez son nítidos en su definición, y la edad contemporánea no puede ser la excepción. Figura 1 Ejemplo de modernidad fallida y tecnologías obsoletas. Maquinaria abandonada en el antiguo puerto de Guaqui en el lago Titicaca, La Paz (Foto: Adolfo Pérez Arias). En Bolivia, donde la modernidad no se ha consolidado del todo, podríamos hablar de una "supermodernidad periférica", es decir, de una extensión de modernidad fallida, discontinua, marcada por promesas no cumplidas de desarrollo (Figura 1). Las materialidades que esta genera (infraestructuras abandonadas, tecnologías obsoletas, objetos descartados) no solo merecen atención arqueológica, sino que también permiten comprender las tensiones del presente. Un caso representativo de tales tensiones sociales lo constituye el edificio de
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344 342 la antigua calle Harrington, en la ciudad de La Paz (Figura 2). El día 15 de enero de 1981 ocho personas pertenecientes a un partido político crítico y rival del gobierno militar de entonces, fueron asesinadas producto de las tensiones políticas del momento. El edificio deteriorado aún se mantiene en pie, y de manera alternativa, es objeto de homenajes y olvido según el contexto político de turno. Éste es un ejemplo de vestigio material contemporáneo que contiene fuerte carga ideológica y significado cultural, pero con mínimas posibilidades de ser considerado patrimonio, o al menos digno de investigación arqueológica. Figura 2 La casa semi abandonada de la antigua calle Harrington en La Paz, escenario de la masacre de 1981 (Foto: Adolfo Pérez Arias). CONCLUSIONES Bolivia es un país profundamente patrimonializado, pero de manera muy selectiva. Mientras los restos y monumentos prehispánicos cuentan con reconocimiento formal, aunque muchas veces más nominal que efectivo, los vestigios ​materiales modernos apenas son considerados dignos de análisis arqueológico o de la memoria colectiva. La arqueología contemporánea plantea una ampliación significativa del campo disciplinar, al incorporar como objetos legítimos de estudio las materialidades generadas por el mundo moderno y por los procesos más recientes de transformación social. Aunque en Bolivia el concepto de supermodernidad no se aplica en toda su magnitud, sino que representa una modernidad híbrida, desigual y periférica. En realidad, nuestro país se constituye en un espacio donde la supermodernidad se revela en las modernidades fragmentarias, fallidas, plurales, y en muchos casos, inconclusos. Este desplazamiento de foco responde entonces, a una necesidad contemporánea que supone entender cómo se inscriben en el paisaje las huellas de dichos fenómenos. Desde esta perspectiva, la noción de patrimonio también se ve interpelada. Ya no puede limitarse exclusivamente a lo antiguo o monumental, sino que debe abrirse a formas materiales que, sin aspirar a una consagración patrimonial inmediata, ofrecen claves valiosas para comprender nuestras dinámicas culturales, técnicas y espaciales. Este giro no jerarquiza las memorias, sino que las articula en su complejidad. En definitiva, repensar el patrimonio arqueológico desde el presente es abrir la disciplina a nuevas preguntas, objetos y temporalidades, asumiendo que todo vestigio, por reciente que sea, puede ayudarnos a comprender las dinámicas sociales pasadas y presentes. Finalmente, si bien la arqueología ha sido históricamente comprendida como el estudio de lo antiguo, una definición arraigada incluso en su etimología, el impacto de procesos contemporáneos como la globalización, la supermodernidad y el desarrollo de tecnologías
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344 343 como la inteligencia artificial van generando un cambio paradigmático irreversible e ineludible. Estas transformaciones no solo amplían los horizontes temporales y metodológicos de la disciplina, sino que también reconfiguran profundamente sus fundamentos epistemológicos. El dilema es, adaptarse a los nuevos paradigmas, o convertirse en un “sujeto arqueológico”. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Almansa Sánchez, J. ​(2018). ​Arqueología y sociedad: la función social de la arqueología en la sociedad contemporánea. Tesis doctoral, Universidad de Granada. Alonso González, P. ​(2019). ​The Heritage Machine. ​Fetishism and domination in Maragatería, Spain. London: Pluto Press. Augé, M. (2002). [1992]. Los no lugares. Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad. Traducido por M. Mizraji. Barcelona: Gedisa. Buchli, V. & Lucas, G. (Eds.). ​(2001). Archaeologies of the Contemporary Past. London: Routledge. Campbell, G., Smith, L., & Wetherell, M. (2017). Nostalgia and heritage: Potentials, mobilisations and effects. ​International Journals of Heritage Studies ​23(7):609- 611. Dawdy, S. L. (2010). Clockpunk Anthropology and the Ruins of Modernity. ​Current Anthropology, 51(6), 761 793. https://doi.org/10.1086/657626 DeSilvey, C. ​(2017). ​Curated Decay: Heritage Beyond Saving. Minneapolis: The University of Minnesota Press. Edensor, T. ​(2005). ​Industrial Ruins: Space, Aesthetics and Materiality. Oxford: Berg. González-Ruibal, A. (2012). Against post-politics: A critical archaeology for the 21st century. Forum Kritische Archäologie 1: 157-166. González-Ruibal, A. (Ed.). ​(2013). ​Reclaiming Archaeology: Beyond the Tropes of Modernity. London and New York: Routledge. González-Ruibal, A. (2014). Malos nativos. una crítica de las arqueologías indígenas y poscoloniales. ​Revista de Arqueología, 27(2), 47 63. https://doi.org/10.24885/sab.v27i2.403 González-Ruibal, A. ​(2019). ​An Archaeology of the Contemporary Era. Routledge. Gould, R. & M. B. Schiffer (Eds.). (1981). Modern Material Culture: The Archaeology of Us. New York: Academic Press. Harrison, R. ​(2011). Surface assemblages: Towards an archaeology in and of the present. ​Archaeological Dialogues ​18(2): 141-161. Harrison, R. & Breithof, E. (2017). Archaeologies of the contemporary world. ​Annual Review of Anthropology 46:203-221. Harrison, R. & Schofield, J. ​(2010). ​After Modernity: Archaeological Approaches to the Contemporary Past. Oxford: Oxford University Press. Holtorf, C. & ​Fairclough, G. ​(2013). The New Heritage and re-shapings of the past. Reclaiming Archaeology: Beyond the Tropes of Modernity ​[ed] A. González- Ruibal, London and New York: Routledge, p. 197-210 Huyssen, A. ​(2003). ​Present Pasts: Urban Palimpsests and the Politics of Memory. Stanford University Press. International Council on Monuments and Sites (ICOMOS). ​(1990). ​Carta ​Internacional para la gestión del patrimonio arqueológico. Comit é Internacional para la Gesti ó n del Patrimonio Arqueol ó gico (ICAHM). https://culturapedia.com/wp- content/uploads/2020/09/1990-carta- patrimonio-arqueologico.pdf Lucas, G. ​(2010). Time and the archaeological archive. ​Rethinking History ​14(3): 343- 359. Lyotard, J. F. (1984). The Postmodern Condition: A report on knowledge. Minneapolis, MN: University of Minnesota Press. Pérez Arias, A. E. (2023a). Renovando el abordaje del pasado. La carrera de arqueología impulsora de transformaciones. IIAA, LDX, La Paz. Pérez Arias, A.E. (2023b). Paradigmas y demandas en el estudio del pasado. Una perspectiva arqueológica. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 7(3), 5163- 5176. https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v7i3.6 543 Portugal Loayza, J. ​(2025). Las políticas sobre patrimonio arqueológico en Bolivia en la actualidad. ​LiminaR, estudios sociales y humanísticos, vol XXIII, núm. 1, p. 1-23 Rathje, W. & C. Murphy ​(1992). ​Rubbish! The archaeology of garbage. New York: Harper Collins.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344 344 Renfrew, C. & Bahn, P. (2010). ​Archaeology Essentials. Thames & Hudson. Schiffer, M. B. (1972). Archaeological context and systemic context. ​American Antiquity 37(2): 156-165. Shanks, M. (1992). Experiencing the past: On the character of archaeology. Routledge. Shanks, M. ​(2012). ​The archaeological imagination. Left Coast Press. Wilkie, L. A. (2014). Strung out on Archaeology. An Introduction to Archaeological Research. Left Coast Press. DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERESES El autor declara no tener conflictos de intereses. DERECHOS DE AUTOR Pérez Arias, A. E. (2026) Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo la licencia Creative Commons de Atribución No Comercial 4.0, que permite su uso sin restricciones, su distribución y reproducción por cualquier medio, siempre que no se haga con fines comerciales y el trabajo original sea fielmente citado. El texto final, datos, expresiones, opiniones y apreciaciones contenidas en esta publicación es de exclusiva responsabilidad de los autores y no necesariamente reflejan el pensamiento de la revista.