337
Revista Científica Multidisciplinar
https://revistasaga.org/
e-ISSN
3073-1151
Abril-Junio
, 2026
Vol.
3
, Núm.
2
,
337-344
https://doi.org/10.63415/saga.v3i2.385
Artículo de Investigación
.
La arqueología contemporánea como enfoque teórico para repensar el
patrimonio arqueológico en Bolivia
Contemporary archaeology as a theoretical approach to rethink archaeological
heritage in Bolivia
A arqueologia contemporânea como abordagem teórica para repensar o patrimônio
arqueológico na Bolívia
Adolfo Enrique Pérez Arias
1
1
Instituto de Investigaciones de Antropología y Arqueología
–
UMSA, La Paz, Bolivia
Recibido
: 2026-02-15 /
Aceptado
: 2026-03-20 /
Publicado
: 2026-04-01
RESUMEN
Este artículo examina la arqueología contemporánea como una herramienta conceptual y metodológica para repensar la
noción de patrimonio arqueoló
gico en Bolivia. A partir de categorías como “supermodernidad”, “hiperproducción
material” y “ruina entrópica”, se examina el potencial arqueológico de objetos, espacios y estructuras del pasado reciente,
muchas veces marginados del discurso patrimonial dominante. Lejos de confrontar el valor del patrimonio prehispánico,
se propone una ampliación crítica del campo arqueológico, en la que la materialidad reciente también puede ser
comprendida como huella significativa de procesos culturales, sociales y tecnológicos. El artículo plantea, finalmente,
que este cambio de paradigma no solo transforma los objetos de estudio, sino que interpela los fundamentos
epistemológicos de la disciplina.
Palabras clave:
arqueología contemporánea; patrimonio; supermodernidad; materialidad
ABSTRACT
This article examines contemporary archaeology as a conceptual and methodological tool to rethink the notion of
archaeological heritage in Bolivia. Drawing on categories such as 'supermodernity,' 'material hyperproduction,' and
'entropic ruin,' it examines the archaeological potential of objects, spaces, and structures from the recent past, often
marginalized in dominant heritage discourses. Rather than confronting the value of pre-Hispanic heritage, it proposes a
critical expansion of the archaeological field, where recent materiality can also be understood as a meaningful trace of
cultural, social, and technological processes. Ultimately, the article suggests that this paradigm shift not only transforms
the objects of study but also challenges the epistemological foundations of the discipline.
Keywords
: contemporary archaeology; heritage; supermodernity; materiality
RESUMO
Este artigo examina a arqueologia contemporânea como uma ferramenta conceitual e metodológica para repensar a noção
de patrimônio arqueológico na Bolívia. A pa
rtir de categorias como “supermodernidade”, “hiperprodução material” e
“ruína entrópica”, analisa
-se o potencial arqueológico de objetos, espaços e estruturas do passado recente, muitas vezes
marginalizados do discurso patrimonial dominante. Longe de confrontar o valor do patrimônio pré-hispânico, propõe-se
uma ampliação crítica do campo arqueológico, na qual a materialidade recente também pode ser compreendida como
rastro significativo de processos culturais, sociais e tecnológicos. O artigo defende, finalmente, que essa mudança de
paradigma não apenas transforma os objetos de estudo, mas também interpela os fundamentos epistemológicos da
disciplina.
Palavras-chave
: arqueologia contemporânea; patrimônio; supermodernidade; materialidade
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344
338
Forma sugerida de citar (APA):
Pérez Arias, A. E. (2026). La arqueología contemporánea como enfoque teórico para repensar el patrimonio arqueológico en Bolivia. SAGA: Revista
Científica Multidisciplinar, 3(2), 337-344.
https://doi.org/10.63415/saga.v3i2.385
Esta obra está bajo una licencia internacional
Creative Commons de Atribución No Comercial 4.0
INTRODUCCIÓN
En Bolivia, la construcción del relato
patrimonial nacional ha estado de alguna
manera influida por políticas estatales e
ideologías nacionalistas que privilegiaron el
mundo prehispánico como fundamento
simbólico de la identidad nacional. Si bien la
arqueología, como disciplina relativamente
reciente y aún en proceso de consolidación
institucional en el país, ha participado de ese
proceso, no ha sido su principal arquitecta.
Casos como el de la arqueología nacionalista
impulsada por Carlos Ponce Sanginés y la
creación del Centro de Investigaciones
Arqueológicas de Tiwanaku (CIAT) ilustran
cómo el discurso patrimonial fue configurado
desde instancias estatales, más que desde
debates arqueológicos académicos, reforzando
una visión monumentalizada y selectiva del
pasado. No obstante, sitios como Tiwanaku,
Samaipata, Inkallajta o el Qhapaqñan, han
definido lo que se considera “arqueológico” y,
por extensión,
“patrimonial”. Esta concepción
ha estado acompañada de una idea implícita
pero profundamente arraigada de que la
arqueología se ocupa del estudio de lo remoto,
de lo antiguo, de lo que ya no forma parte
activa del presente. No en vano identificó M.
Schiffer (1972) la línea divisoria entre los
contextos “sistémicos” y “arqueológicos”,
división que se convirtió en paradigmática en
la arqueología.
Sin embargo, en las dos últimas décadas,
diversas corrientes arqueológicas han
cuestionado la delimitación cronológica y
epistemológica (Renfrew & Bahn, 2010).
Entre ellas, la denominada arqueología
contemporánea ha propuesto extender el
campo de estudio hacia las materialidades del
pasado reciente e incluso del presente,
atendiendo a objetos, espacios y ruinas
generadas por la modernidad, el conflicto y los
procesos de exclusión social y cultural
(González-Ruibal, 2014; Harrison y Schofield,
2010). Sin ánimo de ser redundante, es
necesario recalcar que esta perspectiva no
busca desplazar el interés por el pasado
prehispánico, ni mucho menos, sino
enriquecerlo desde una mirada crítica que
reconoce la densidad histórica y política de lo
aparentemente banal o descartable.
Así mismo, y como señala Almansa
Sánchez (2018), repensar la arqueología desde
su función social implica asumir que el
patrimonio no es un conjunto neutro de
vestigios consagrados, sino una construcción
situada, donde ciertas memorias son valoradas
y otras atenuadas, por decir lo menos. En este
sentido, la arqueología contemporánea se
posiciona como una herramienta para repensar
las jerarquías patrimoniales y visibilizar
“patrimonios sin estatuto”, que en definitiva se
constituyen en formas de materialidad que,
aunque no milenarias ni monumentalizadas,
también son huella de las dinámicas culturales
y sociales de la gente que las produjo.
En este sentido cabe preguntarse ¿Qué
ocurre, entonces, con las materialidades
recientes? ¿Cómo asumimos como
arqueólogos lo que ha sido producido, habitado
o abandonado en las últimas décadas, pero que
aún no ha sido reconocido como digno de
memoria? Este artículo propone reflexionar
sobre estas preguntas, explorando el potencial
crítico de la arqueología contemporánea para
ampliar el horizonte patrimonial boliviano
desde una ruptura epistémica con los marcos
tradicionales.
El objetivo de este trabajo es introducir el
campo de la arqueología contemporánea como
una herramienta conceptual y metodológica
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344
339
para repensar la noción de patrimonio
arqueológico en Bolivia. Partiendo de
conceptos como “supermodernidad” y la
“hiperproducción” material de la modernidad
(y su aparente irrelevancia patrimonial), el
artículo propone examinar los silencios,
omisiones y potencialidades de una
arqueología centrada en el presente reciente y
sus restos materiales.
Una arqueología del presente
El interés por el estudio del pasado reciente
ya ha sido expuesto desde hace más de tres
décadas atrás, por lo que no se trata de un
enfoque teórico de reciente data. Varios
autores, especialmente W. Rathje y C. Murphy
(1992), propusieron definiciones y sentaron las
bases teóricas y epistemológicas de esta
corriente arqueológica (Buchli y Lucas, 2001;
Harrison y Schofield, 2010; Harrison, 2011;
Harrison y Breithoff, 2017, González-Ruibal,
2014, 2019; Wilkie, 2014) y no es objetivo de
este trabajo presentar una visión detallada de
ese proceso. No obstante, es importante
destacar que, en la obra pionera Modern
Material Culture: The Archaeology of Us, R.
Gould y M. B. Schiffer (1981) argumentaron
que los principios arqueológicos podían
aplicarse también al estudio de la cultura
material contemporánea. Esta visión inicial,
enfocada en validar modelos inferenciales y
metodológicos, ha evolucionado hacia una
arqueología crítica y situada, como la que
proponen González-Ruibal (2019) o Alonso
González (2019), centrada en el análisis de los
restos modernos como expresiones materiales
de los fracasos estructurales de la modernidad.
Partiendo de la idea de que el tiempo
arqueológico no depende de siglos o milenios,
sino de rupturas o transformaciones de
sociedades pasadas como presentes, esta
corriente cuestiona, aunque sin abandonarla
del todo, la idea convencional de la
arqueología ligada necesariamente al pasado
remoto. Así, estos autores arguyen que, no se
trata de negar dicho pasado, sino de ampliar el
objeto de estudio arqueológico hacia
materialidades recientes que cargan agencia,
ideología y memoria (Augé, 2000; González
P., 2019; Dawdy, 2010; Holtorf y Fairclough,
2013; DeSilvey, 2017; González
–
Ruibal,
2012, 2013, 2019).
Por otra parte, en el sentido de repensar los
límites temporales y epistemológicos de la
disciplina, la arqueología contemporánea
propone investigar los objetos, paisajes y
ruinas de estos períodos tardíos con el
propósito de considerar como digno de
atención aquello que las sociedades actuales
descartan, ignoran o consideran indigno de
interés científico, por ejemplo, los basurales,
infraestructuras obsoletas, ruinas modernas,
materialidades del conflicto o del abandono
(González-Ruibal, 2014; Dawdy, 2010). Es
muy común observar en nuestro medio
estructuras abandonadas, producto de
situaciones políticas prebendales de nuestro
pasado reciente, que se convirtieron en
vestigios materiales derivados del contexto
socio político de un momento dado de nuestra
historia inmediata, pero que no ameritan el
interés del arqueólogo porque aun contienen
una fuerte carga ideológica con las que
probablemente, no comulga el investigador
(Pérez Arias, 2023a, 2023b).
En consecuencia, esta perspectiva o nuevo
enfoque, representa una ruptura epistémica en
la medida en que subvierte los marcos
ontológicos tradicionales de la disciplina. Ya
no se trata solamente de reconstruir o intentar
explicar el pasado desde una mirada
exclusivamente científica positivista, sino de
interrogar el presente desde una arqueología
crítica, que reconoce la agencia de los objetos
recientes y los silencios impuestos por las
políticas oficiales del patrimonio. En la
legislación boliviana sobre patrimonio, la Ley
del Patrimonio Cultural Boliviano, establece
en su Artículo 4 (Definiciones) que la
antigüedad constituye un criterio central para
la clasificación del patrimonio arqueológico.
No obstante, el mismo artículo (numeral 13)
reconoce también como parte del patrimonio
cultural los vestigios asociados a la era
industrial del país, incluyendo elementos del
siglo XIX y XX. (Ley No. 530, 2014). A pesar
de esta inclusión normativa, en la práctica los
arqueólogos tendemos a reproducir, muchas
veces de forma no deliberada, una jerarquía
patrimonial basada en la temporalidad, donde
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344
340
lo remoto adquiere mayor legitimidad que lo
reciente.
La hiperproducción material y el silencio
patrimonial
Durante buena parte del siglo XX, diversos
especialistas, profesionales del patrimonio y
sobre todo, instituciones internacionales como
el International Council on Monuments and
Sites (ICOMOS) y la Carta Internacional para
la Gestión del Patrimonio Arqueológico de
Lausana en 1990, asumieron como evidente
que los vestigios del pasado (en un contexto
mundial) poseen un valor intrínseco, y que, en
consecuencia, deben ser preservados para las
generaciones futuras de los diversos países que
lo contienen. Al respecto, C. Holtorf y G.
Fairclough (2013) advierten que, tal vez este
tipo de discurso no debería ser considerado
atemporal ni universal, sino probablemente,
como una construcción cultural situada, propia
de contextos históricos y sociales específicos.
Desde esta perspectiva, resulta pertinente
repensar los fundamentos que legitiman la
conservación patrimonial y problematizar sus
implicaciones en el presente. Sin embargo, este
afán de priorizar las identidades individuales
(Portugal Loayza, 2025) planteado por
aquellos autores resultaría muy difícil de
aplicar en la práctica en cada contexto nacional
y contextos sociales específicos. No obstante,
la idea en general resulta interesante debido a
que cada situación histórica en un determinado
contexto contiene valoraciones relativas lo que
se proyecta también en los restos materiales
asociados (Campbell, et al., 2017).
A propósito de las implicaciones del
patrimonio en el presente, una de las
manifestaciones más visibles del registro
arqueológico contemporáneo es, precisamente,
la “ruina”, término más utilizado en la jerga
popular que por arqueólogos y gestores del
patrimonio. Sin embargo, asumamos por esta
vez esta significación. Ningún otro periodo de
la historia humana ha producido tantas ruinas,
y con tanta rapidez que la modernidad y la
supermodernidad. Vivimos en una época en
que los desechos materiales constituyen parte
fundamental de nuestra vida, de la
implementación políticas públicas, de
saneamiento ambiental, y otras situaciones
derivadas de su omnipresencia. Si bien la ruina
no es el único fenómeno arqueológico
relevante en estos períodos, es sin duda uno de
los más reconocibles, tanto en el imaginario
popular como en la tradición académica y
artística. Se ha puntualizado ya, que la
arqueología ha sido históricamente asociada a
las ruinas antiguas, como lo han señalado
autores como Michael Shanks (1992, 2012),
quien explora el carácter performativo y
estético de la ruina como objeto cultural. Sin
embargo, desde la teoría crítica, Andreas
Huyssen (2003) ha mostrado cómo las ruinas
modernas operan como espacios de memoria
cargados de ansiedad histórica, mientras que
Tim Edensor (2005) propone entender las
ruinas industriales como paisajes complejos
donde convergen orden y descomposición,
visibilizando los límites del proyecto moderno.
Ahora bien, para comprender a cabalidad el
concepto de “ruina” en el contexto
contemporáneo, es necesario adoptar un
sentido amplio del término, como el que ofrece
el Diccionario de la Lengua Española:
“decadencia, destrozo, restos de edificios
arruinados…” Sin embargo, desde la
perspectiva que estamos tratando, la ruina no
se limita a edificaciones monumentales, sino
que también abarcaría formas materiales
efímeras, frágiles o no institucionalizadas, y
por supuesto, basura. Tal como sostiene
González-
Ruibal (2019), la “ruina” debe
entenderse como un proceso entrópico, es
decir, como una condición de transformación y
deterioro constante, y no como un estado fijo o
concluido. Así, la ruina puede afectar por igual
a una choza precaria, una máquina obsoleta o
incluso un sistema cultural, en fin, todo lo que
ha sido producido por la acción humana está
sujeto al desgaste y la desaparición; es decir, se
encuentran en calidad de ruina.
Con esa base, asumimos entonces que, la
modernidad ha producido objetos, edificios e
infraestructuras a un ritmo sin precedentes. Sin
embargo, esta "hiperproducción material" está
acompañada por una desmemoria sistemática,
lo nuevo envejece rápido, y lo obsoleto se torna
invisible. Bolivia no es ajena a esta dinámica.
Restos de estaciones de tren en Guaqui,
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344
341
estructuras aeroportuarias en El Alto, obras
inconclusas del desarrollismo, barrios
marginados o infraestructura minera
abandonada son parte del paisaje, pero no del
patrimonio. ¿Por qué estas ruinas modernas,
estos vestigios materiales contemporáneos, no
son considerados, si no patrimoniales, al
menos arqueológicos? ¿Por qué no los
pensamos como parte de nuestra memoria
material colectiva?
METODOLOGÍA
Respecto a la metodología, el presente
trabajo se desarrolla desde un enfoque
cualitativo, con carácter documental e
interpretativo. Desde el punto de vista
metodológico, se sustenta en la revisión y
análisis crítico de bibliografía especializada
respecto a la arqueología contemporánea,
teoría del patrimonio, supermodernidad
periférica, ruina y materialidad reciente, con el
objetivo de construir un marco de reflexión
aplicable al contexto boliviano. A partir de esa
revisión, se articulan categorías analíticas
orientadas a problematizar los criterios que
tradicionalmente definen patrimonio
arqueológico y se examina la posibilidad de
ampliación del campo disciplinar hacia
vestigios del pasado reciente y del presente. En
este sentido, el trabajo no se plantea como un
estudio empírico de caso, sino como un
ejercicio de análisis teórico y reflexión crítica
sobre los fundamentos epistemológicos que
han delimitado históricamente el patrimonio
arqueológico en el país.
Para la ilustración gráfica de los conceptos
presentados en este artículo, se obtuvo
imágenes propias de dos elementos
patrimoniales, no reconocidos, con potente
carga simbólica que tuvieron marcada
influencia en la historia reciente de Bolivia:
restos de maquinaria y una casa con
significado político.
RESULTADOS
Supermodernidad y ruinas periféricas: el
caso boliviano
Marc Augé (1992) definió la
supermodernidad como un tiempo marcado
por el exceso de información, de objetos, de
velocidad. En otras palabras, se trata de la
modernidad que se ha convertido en excesiva
y en muchos casos, devastadora. A diferencia
de la “posmodernidad” (Lyotard, 1984), que
implica una ruptura con la modernidad, la
“supermodernidad” sostiene que ésta no ha
sido superada, sino que ha adquirido
proporciones gigantescas en cuanto a los restos
materiales que produce y descarta (González
–
Ruibal, 2019, p. 13). De hecho, la línea
divisoria entre modernidad y supermodernidad
no está claramente definida, especialmente en
arqueología. En nuestra disciplina, que ve las
cosas a largo plazo, los períodos, fases, y
edades arqueológicas rara vez son nítidos en su
definición, y la edad contemporánea no puede
ser la excepción.
Figura 1
Ejemplo de modernidad fallida y tecnologías
obsoletas. Maquinaria abandonada en el
antiguo puerto de Guaqui en el lago Titicaca,
La Paz (Foto: Adolfo Pérez Arias).
En Bolivia, donde la modernidad no se ha
consolidado del todo, podríamos hablar de una
"supermodernidad periférica", es decir, de una
extensión de modernidad fallida, discontinua,
marcada por promesas no cumplidas de
desarrollo (Figura 1). Las materialidades que
esta genera (infraestructuras abandonadas,
tecnologías obsoletas, objetos descartados) no
solo merecen atención arqueológica, sino que
también permiten comprender las tensiones del
presente. Un caso representativo de tales
tensiones sociales lo constituye el edificio de
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344
342
la antigua calle Harrington, en la ciudad de La
Paz (Figura 2). El día 15 de enero de 1981 ocho
personas pertenecientes a un partido político
crítico y rival del gobierno militar de entonces,
fueron asesinadas producto de las tensiones
políticas del momento. El edificio deteriorado
aún se mantiene en pie, y de manera
alternativa, es objeto de homenajes y olvido
según el contexto político de turno. Éste es un
ejemplo de vestigio material contemporáneo
que contiene fuerte carga ideológica y
significado cultural, pero con mínimas
posibilidades de ser considerado patrimonio, o
al menos digno de investigación arqueológica.
Figura 2
La casa semi abandonada de la antigua calle
Harrington en La Paz, escenario de la
masacre de 1981 (Foto: Adolfo Pérez Arias).
CONCLUSIONES
Bolivia es un país profundamente
patrimonializado, pero de manera muy
selectiva. Mientras los restos y monumentos
prehispánicos cuentan con reconocimiento
formal, aunque muchas veces más nominal que
efectivo, los vestigios materiales modernos
apenas son considerados dignos de análisis
arqueológico o de la memoria colectiva. La
arqueología contemporánea plantea una
ampliación significativa del campo disciplinar,
al incorporar como objetos legítimos de
estudio las materialidades generadas por el
mundo moderno y por los procesos más
recientes de transformación social. Aunque en
Bolivia el concepto de supermodernidad no se
aplica en toda su magnitud, sino que representa
una modernidad híbrida, desigual y periférica.
En realidad, nuestro país se constituye en un
espacio donde la supermodernidad se revela en
las modernidades fragmentarias, fallidas,
plurales, y en muchos casos, inconclusos. Este
desplazamiento de foco responde entonces, a
una necesidad contemporánea que supone
entender cómo se inscriben en el paisaje las
huellas de dichos fenómenos.
Desde esta perspectiva, la noción de
patrimonio también se ve interpelada. Ya no
puede limitarse exclusivamente a lo antiguo o
monumental, sino que debe abrirse a formas
materiales que, sin aspirar a una consagración
patrimonial inmediata, ofrecen claves valiosas
para comprender nuestras dinámicas
culturales, técnicas y espaciales. Este giro no
jerarquiza las memorias, sino que las articula
en su complejidad. En definitiva, repensar el
patrimonio arqueológico desde el presente es
abrir la disciplina a nuevas preguntas, objetos
y temporalidades, asumiendo que todo
vestigio, por reciente que sea, puede ayudarnos
a comprender las dinámicas sociales pasadas y
presentes.
Finalmente, si bien la arqueología ha sido
históricamente comprendida como el estudio
de lo antiguo, una definición arraigada incluso
en su etimología, el impacto de procesos
contemporáneos como la globalización, la
supermodernidad y el desarrollo de tecnologías
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344
343
como la inteligencia artificial van generando
un cambio paradigmático irreversible e
ineludible. Estas transformaciones no solo
amplían los horizontes temporales y
metodológicos de la disciplina, sino que
también reconfiguran profundamente sus
fundamentos epistemológicos. El dilema es,
adaptarse a los nuevos paradigmas, o
convertirse en un “sujeto arqueológico”.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Almansa Sánchez, J. (2018). Arqueología y
sociedad: la función social de la
arqueología en la sociedad contemporánea.
Tesis doctoral, Universidad de Granada.
Alonso González, P. (2019). The Heritage
Machine. Fetishism and domination in
Maragatería, Spain. London: Pluto Press.
Augé, M. (2002). [1992]. Los no lugares. Espacios
del anonimato. Una antropología de la
sobremodernidad. Traducido por M.
Mizraji. Barcelona: Gedisa.
Buchli, V. & Lucas, G. (Eds.). (2001).
Archaeologies of the Contemporary Past.
London: Routledge.
Campbell, G., Smith, L., & Wetherell, M. (2017).
Nostalgia and heritage: Potentials,
mobilisations and effects. International
Journals of Heritage Studies 23(7):609-
611.
Dawdy, S. L. (2010). Clockpunk Anthropology and
the Ruins of Modernity. Current
Anthropology, 51(6), 761
–
793.
https://doi.org/10.1086/657626
DeSilvey, C. (2017). Curated Decay: Heritage
Beyond Saving. Minneapolis: The
University of Minnesota Press.
Edensor, T. (2005). Industrial Ruins: Space,
Aesthetics and Materiality. Oxford: Berg.
González-Ruibal, A. (2012). Against post-politics:
A critical archaeology for the 21st century.
Forum Kritische Archäologie 1: 157-166.
González-Ruibal, A. (Ed.). (2013). Reclaiming
Archaeology: Beyond the Tropes of
Modernity. London and New York:
Routledge.
González-Ruibal, A. (2014). Malos nativos. una
crítica de las arqueologías indígenas y
poscoloniales. Revista de Arqueología,
27(2), 47
–
63.
https://doi.org/10.24885/sab.v27i2.403
González-Ruibal, A. (2019). An Archaeology of
the Contemporary Era. Routledge.
Gould, R. & M. B. Schiffer (Eds.). (1981). Modern
Material Culture: The Archaeology of Us.
New York: Academic Press.
Harrison, R. (2011). Surface assemblages:
Towards an archaeology in and of the
present. Archaeological Dialogues 18(2):
141-161.
Harrison, R. & Breithof, E. (2017). Archaeologies
of the contemporary world. Annual
Review of Anthropology 46:203-221.
Harrison, R. & Schofield, J. (2010). After
Modernity: Archaeological Approaches to
the Contemporary Past. Oxford: Oxford
University Press.
Holtorf, C. & Fairclough, G. (2013). The New
Heritage and re-shapings of the past.
Reclaiming Archaeology: Beyond the
Tropes of Modernity [ed] A. González-
Ruibal, London and New York: Routledge,
p. 197-210
Huyssen, A. (2003). Present Pasts: Urban
Palimpsests and the Politics of Memory.
Stanford University Press.
International Council on Monuments and Sites
(ICOMOS). (1990). Carta Internacional
para la gestión del patrimonio
arqueológico. Comit
é
Internacional para la
Gesti
ó
n del Patrimonio Arqueol
ó
gico
(ICAHM).
https://culturapedia.com/wp-
content/uploads/2020/09/1990-carta-
patrimonio-arqueologico.pdf
Lucas, G. (2010). Time and the archaeological
archive. Rethinking History 14(3): 343-
359.
Lyotard, J. F. (1984). The Postmodern Condition:
A report on knowledge. Minneapolis, MN:
University of Minnesota Press.
Pérez Arias, A. E. (2023a). Renovando el abordaje
del pasado. La carrera de arqueología
impulsora de transformaciones. IIAA,
LDX, La Paz.
Pérez Arias, A.E. (2023b). Paradigmas y demandas
en el estudio del pasado. Una perspectiva
arqueológica. Ciencia Latina Revista
Científica Multidisciplinar, 7(3), 5163-
5176.
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v7i3.6
543
Portugal Loayza, J. (2025). Las políticas sobre
patrimonio arqueológico en Bolivia en la
actualidad. LiminaR, estudios sociales y
humanísticos, vol XXIII, núm. 1, p. 1-23
Rathje, W. & C. Murphy (1992). Rubbish! The
archaeology of garbage. New York: Harper
Collins.
SAGA Rev. Cienc. Multidiscip. | e-ISSN 3073-1151 | Abril-Junio, 2026 | vol. 3 | núm. 2 | pág. 337-344
344
Renfrew, C. & Bahn, P. (2010). Archaeology
Essentials. Thames & Hudson.
Schiffer, M. B. (1972). Archaeological context and
systemic context. American Antiquity
37(2): 156-165.
Shanks, M. (1992). Experiencing the past: On the
character of archaeology. Routledge.
Shanks, M. (2012). The archaeological
imagination. Left Coast Press.
Wilkie, L. A. (2014). Strung out on Archaeology.
An Introduction to Archaeological
Research. Left Coast Press.
DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERESES
El autor declara no tener conflictos de intereses.
DERECHOS DE AUTOR
Pérez Arias, A. E. (2026)
Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo la licencia Creative Commons de Atribución No
Comercial 4.0, que permite su uso sin restricciones, su distribución y reproducción por cualquier
medio, siempre que no se haga con fines comerciales y el trabajo original sea fielmente citado.
El texto final, datos, expresiones, opiniones y apreciaciones contenidas en esta publicación es de
exclusiva responsabilidad de los autores y no necesariamente reflejan el pensamiento de la revista.